viernes, 28 de julio de 2017

EL OPORTUNISMO POLÍTICO


Cuando salió a la luz pública la mentira de Sendic acerca del ya famoso célebre título adornado con medallas de oro, fuimos muchos los que lo condenamos por su conducta alejada de toda ética.
Lo condenamos sin pruebas? No, las pruebas estaban allí a la vista, las había brindado el propio Sendic que había dejado en su trayectoria un reguero de mentiras al respecto para luego desmentirlas él mismo ante las preguntas directas y sin vueltas de una periodista con ovarios.
Sin embargo, cuando el asunto llegó al órgano máximo del FA, el Plenario Nacional, la enorme mayoría de la dirigencia frenteamplista cerró filas para proteger al mentiroso. Lo hacían porque estaban convencidos de que Sendic era inocente y una víctima de ataques injustificados de la derecha y los medios? No, está claro que no, la mentira de Sendic era demasiado obvia. Lo estaban defendiendo a él porque a un compañero se lo protege? Si eso fuese así, lo sería hasta el final.
La dirigencia frenteamplista defendió a Sendic, en ese momento, porque creía estar defendiendo al FA. Su ceguera política les impedía ver que el efecto era el opuesto, que protegiendo a un mentiroso se estaban haciendo cómplices de la mentira y de la falta de ética. Ni hablemos de la senadora Topolansky que manifestó haber visto el título, que eso ya es para el libro Guiness de la inmoralidad (junto al diputado de la 1001 que dijo luego del Plenario, en su cuenta de facebook, que quienes habían ofendido a Sendic deberían pedir disculpas luego de sus explicaciones).
No solo se hicieron cómplices de la mentira y la falta de ética, sino que por añadidura acusaron a la oposición y a los medios de querer desestabilizar las instituciones, intentando confundir al Sendic político, al Sendic persona, con la institución Vice Presidencia, que obviamente no son los mismo. Y quien hace daño a las instituciones es quien ocupándolas las utiliza en su provecho personal.
Digámoslo también y muy claramente: no todos los sectores votaron la declaración de aquel Plenario. Hasta donde sabemos, ni Asamblea Uruguay ni el Nuevo Espacio lo hicieron. Porque tenían claro que Sendic mentía? Probablemente. Pero entonces, por qué no llevaron el caso al Tribunal de Conducta? Por la misma razón que los demás, por oportunismo político.
Sin lugar a dudas, mentir, y hacerlo en forma tan descarada cuando uno es un político que ocupa un cargo por demás relevante, es un asunto ético que debería ser combatido con firmeza para desterrarlo de la actividad política. Sin embargo, el Tribunal de Conducta del FA, cuyo papel es precisamente ese, y que puede actuar de oficio, no hizo absolutamente nada. Esa es la triste realidad. Y digo triste porque se supone que allí está lo mejor de esa fuerza política.
Ahora, y a partir de la compra de un colchón con la tarjeta corporativa de ANCAP (parece que para muchos comprar un colchón o un equipo deportivo es infinitamente más grave que mentir) en una nueva muestra de oportunismo político del peor, diferentes sectores del FA han comenzado a desmarcarse del bochorno que ellos mismos crearon.
Este lunes la Vertiente Artiguista emitió un comunicado en el que indica que el Frente Amplio, como organización política, debe "tomar las decisiones que correspondan en relación a eventuales conductas inapropiadas por parte de dirigentes y gobernantes". También el PDC hace lo propio y dice que cuando las “prácticas y errores” de los gobernantes pasan límites que “quiebran la credibilidad y la confianza pública, hay que tomar decisiones”.
Sí, muy bien, y tuvieron que esperar hasta hoy para darse cuenta?
El propio presidente de la república Tabaré Vázquez le dio su apoyo explícito a Sendic sabiendo perfectamente que mentía, y ahora a comenzado a dar señales de que estaría dispuesto a aceptarle la renuncia. Claro, en este caso es entendible, era un mentiroso que protegía a un mentiroso. Pero hasta ahí llega la solidaridad entre colegas.
Por si fuera poco el bochorno de la dirigencia, buena parte de la militancia frenteamplista ha dado muestras de una obsecuencia a prueba de pruebas, defendiendo lo indefendible primero, y ahora pidiendo que también se hable de la corrupción de sus rivales políticos, como si ello suavizara la propia.
En definitiva, un espectáculo patético que muestra a las claras que la corrupción, la mentira y la politiquería está en todos lados. No es lo mismo que decir que todos son iguales, que no se mal interprete. Hay gente muy bien intencionada y muy respetable en la política. Generalmente se terminan yendo para su casa. Voy a mencionar solo a uno en nombre de todos ellos: Guillermo Chifflet.

miércoles, 19 de julio de 2017

NI VÍCTIMA NI INGENUO (publicado esta semana en VOCES)


La aseveración de Sendic: “si es de izquierda no es corrupto, y si es corrupto no es de izquierda”, es falsa (como tanta cosa que ha dicho). La gente es corrupta o no lo es, y no depende de su orientación política. Hay gente en la izquierda que es absolutamente corrupta (ver cuantos petistas hay metidos hasta el cuello en los escándalos del lavajato y el mensalao), y hay gente de derechas que es muy honesta.
Por lo tanto, no pongo las manos en el fuego ni por Lula ni por nadie. Los hechos están ahí: el PT está mezclado con el PMDB, el PSDB, el PP y otros de la misma calaña, en un enorme proceso de corrupción.
Esa alianza y otras, más o menos coyunturales, que Lula se vio obligado a tejer para garantizarse una gobernabilidad que le permitiese sacar adelante su Presidencia, fue el peaje que los poderes fácticos le impusieron; y no es retórica. Los votos que Lula consiguió durante años para sus propuestas legislativas se obtuvieron a cambio de dinero. En algo así de ‘simple’ consistió el mensalao, el gran escándalo de corrupción que azotó las presidencias de Lula (2003-2010).
No es útil defender a las personas por lo que dicen sino por lo que hacen. Y lo hecho por Lula y el PT deja mucho que desear. Dicen que “el que se acuesta con niños amanece mojado”. Muchos de los corruptos comprobados que están ahora en el gobierno Temer, fueron también parte de los gobiernos del PT, son sus aliados. La dirección del PT traicionó el sueño de la clase obrera brasileña al resolver gobernar el sistema junto con la burguesía y para la burguesía.
Que A planee hacer B, no significa necesariamente que todos los B son producto de la acción de A. Lo que quiero decir es que la derecha internacional siempre estará coordinando acciones para echar abajo gobiernos progresistas o de izquierda, así como las izquierdas siempre estarán coordinando acciones para luchar contra los gobiernos de derecha (las izquierdas internacionales también coordinan sus acciones, no otra cosa es el Foro de San Pablo, por ejemplo). Pero las caídas de estos gobiernos no necesariamente son el producto de estas coordinaciones. Muchos caen por su propio peso, porque no cumplen con sus promesas, porque se muestran incapaces de transformar lo que se suponía que iban a transformar, porque se corrompen, etc.
Quien quiera adjudicar la condena de Lula a una venganza de la derecha, a un producto de la lucha de clases, debería tal vez explicar por qué el mismo juez que lo condenó metió preso a Odebrecht antes que a Lula.
El juez federal Sergio Moro condenó a Marcelo Odebrecht a más de 19 años de cárcel por corrupción pasiva, lavado de dinero y asociación para dilinquir, culpable por el pago de millones de dólares (durante el gobierno de Lula) en sobornos a funcionarios de Petrobras (empresa del estado) a cambio de obtener contratos e influencia.
Tampoco es una maniobra para evitar que Lula sea candidato, ya que no tiene ningún impedimento para serlo. Las cortinas de humo funcionan para aquellos que están dispuestos a no ver; si pretendió serlo, con los trabajadores brasileños no ha funcionado, ellos están dando batalla contra las medidas del gobierno de Temer; curiosamente (o no tanto) Lula ha estado ausente de esas luchas.
José Luis Perera

domingo, 2 de julio de 2017

PROGRESISTAS


Hay algunas constantes características de los votantes y militantes oficialistas, que pueden ubicarse en tres grandes grupos (algunos más grandes que otros).
a) los que consideran que los gobiernos progresistas de los últimos 12 años son lo mejor que le ha pasado al país en toda su historia, y que lo que queda es asegurar y profundizar los cambios que se han generado en estos años;
b) los que entienden que se han hecho cosas buenas pero que también son evidentes los desastres tanto de gestión como de política económica y hasta morales y éticos, y si bien defienden lo hecho, critican y protestan abiertamente contra lo que está mal;
c) los que llevan una procesión interna que les dice que las cosas no están para nada bien, pero que no critican abiertamente, y reclaman a quienes sí lo hacen que además hagan propuestas, que no basta con criticar sino que hay que proponer alternativas.

VEAMOS

EL GRUPO a)
No me voy a detener demasiado en el primer grupo. Su forma de ver la realidad es más bien la de un hincha de fútbol, son camiseteros y no hay forma de hacerles comprender que el país no comenzó cuando llegó el FA al gobierno. Aplauden todo lo que venga de su gobierno y de su fuerza política sin detenerse demasiado a analizar si está bien o está mal; si lo hizo el FA en el gobierno está bien, si no tienen argumentos para defenderlo aguardan pacientemente a que vengan de arriba, y aunque sean una guarangada lo repiten cual si fueran las sagradas escrituras.
Cito a mi amigo Eduardo Ancho: Socialmente y mirando con objetividad, más allá de cada una de nuestras peripecias personales, nuestro país está mal. Somos hoy más vulnerables, hemos envenenado peligrosamente el agua, el aire y la tierra, nuestra soberanía está en cuestión, jamás la extranjerización de la tierra ha llegado a los actuales niveles, un alto porcentaje de los trabajadores tiene ingresos equivalentes a un tercio de la canasta familiar. Pero una cantidad de bienes, antes vistos como lujos o ni siquiera existentes, constituyen un espejismo que confundimos con la realidad. Hay mas autos y posibilidades de llegar a más cosas, ya que a través de sutil propaganda, combinada con un tremendo descenso de precios por incremento de la productividad, el capitalismo se nutre de voraces consumidores que de cualquier forma buscan acceder a la felicidad en lugares diseñados par comprar, en los dominios del Dios MERCADO. Esta nueva religión ha encontrado adeptos por todos lados y no parece compatible con los clásicos postulados de izquierda, como la justicia social, el rechazo a la explotación y la igualdad, percibidas hoy casi como reliquias del pasado”.
Prefieren hablar de otra cosa, en especial de las cosas malas que sucedieron hace más de doce años, cuando el FA no era gobierno. NO importa si esas cosas son archisabidas, o si los episodios pasaron por la justicia como corresponde y ya se expidió; la cuestión es no hablar del presente. El mensaje es el siguiente: antes era igual o peor.
Este grupo seguirá votando e hinchando por el FA pase lo que pase, porque no están dispuestos a cuestionar ni a cuestionarse.


EL GRUPO b)
Son un grupo absolutamente necesario; son los que pueden hacer pensar a los del primer grupo, puesto que critican desde adentro y son naturalmente escuchados (aunque muchísimas veces son tildados de “traidores” por los del grupo a, por atreverse a cuestionar a su partido y a su gobierno).
Tienen claro que la única forma de avanzar es la crítica y la autocrítica, la corrección inmediata del rumbo cuando la dirigencia apunta hacia otro lado, cuando se desconocen los lineamientos colectivos y se llevan adelante proyectos y ambiciones personales.
No son camiseteros, y son capaces de ver con ojos críticos para deslindar lo que está bien de lo que está rematadamente mal.
Su permanencia como militantes y/o votantes del FA estará determinada por el grado de recepción a sus demandas y por parte de la dirigencia, el gobierno y sus compañeros de ruta.
Obviamente, muchos de ellos son también partidarios de la teoría del “mal menor”, por lo que seguirán votando al FA de cualquier modo ante la eventualidad de que este pierda el gobierno. No perciben que con esa actitud hipotecan cualquier posible cambio, ya que mientras el FA siga ganando elecciones seguirá por el mismo rumbo (justamente por eso, porque le asegura ganar elecciones que es su único objetivo).

EL GRUPO c)
Es el más sufrido. Saben que esto que está haciendo su fuerza política en el gobierno no tiene absolutamente nada que ver con lo que eran sus sueños, que el rumbo era hacia el sur y el barco rumbeó directo al norte desde el principio.
Les duele en el alma lo que ven, pero su amor por el FA les impide hablar abiertamente de lo que está mal, consideran eso una traición a sus principios. Son los que proclaman que “los trapos sucios se lavan en casa”. Creen que muchos compañeros dieron su vida, fuero torturados y desaparecidos por querer llevar adelante este proyecto, y creen que abandonarlo es abandonarlos. No se dan cuenta de que dieron su vida por otro proyecto radicalmente diferente; no por esto. Sufren en silencio los desastres de su gobierno. Saben que ellos querían una reforma agraria y que su gobierno amplió los latifundios y extranjerizó la tierra; saben que estaban contra el capital financiero y tienen que sufrir la bancarización obligatoria de su gobierno; son antiimperialistas y tienen que sufrir que su gobierno le proteja las inversiones al imperio o quiera un TLC hasta con los marcianos si fuera posible.
Cuando alguien critica, reclaman propuesta. Es una especie de grito desgarrador que significa algo así como: “ya se que esto es una mierda, proponeme algo y me salgo”.
No se dan cuenta que la propuesta existe desde hace décadas, que no hay que inventarla, que está en los propios documentos fundacionales del FA, que solo hay dos caminos: o se obliga a sus dirigentes a girar 180 grados, o se abandona definitivamente el proyecto traicionado y se empieza a construir algo nuevo.

OTROS
No hay que engañarse, existen obviamente otros grupos. Están (y son legión), los que están absolutamente conformes con lo que hace este gobierno, sin tener ninguna camiseta puesta, simplemente porque se ven favorecidos con sus políticas. Cambiarán si un día este gobierno los deja de favorecer.
Están (y son legión) los votantes conservadores, que esto es lo que quieren. De los tres o cuatro partidos conservadores que existen en la oferta electoral, eligen este porque consideran que hace mejor las cosas. No quieren ni en sueños ningún cambio que signifique riesgos a su buen vivir. No les hagan olas.

LOS HOMBRES DE LA BOLSA

(publicado esta semana en semanario VOCES) El tema no es nuevo, y cada tanto vuelve al tapete, como tanta cuestión en este país. ...