miércoles, 26 de octubre de 2016

UNA MÁQUINA ARROLLADORA



(Publicado esta semana en VOCES)

El sector socialdemócrata en el Frente Amplio es una amplísima mayoría, y desde hace bastante tiempo se transformó en una máquina arrolladora que se lleva absolutamente todo por delante e impone su visión del país y el mundo al resto de la coalición (que cada día hace más suya esa visión).
Cuando en 2005 se votó el Tratado de Protección de Inversiones con los EEUU, solo el PCU se opuso, y cuando en enero de 2006 Astori anunció que se iría por un TLC con ese país, el PCU inmediatamente se opuso y el PIT-CNT, junto a otras organizaciones sociales conformó de inmediato una Comisión de defensa de la soberanía para dar la batalla contra lo que se sabía era hipotecar el futuro y condenar al país a la dependencia.

DIEZ AÑOS DESPUÉS
En este período, el gobierno ha dado pasos tendientes a un acercamiento a la Alianza del Pacífico y a hacer acuerdos bilaterales con Chile, Inglaterra y ahora China, mientras se muestra proclive a alejarse cada vez más del Mercosur (y en sentido contrario a lo prometido a la ciudadanía en el programa), y los sectores pretendidamente revolucionarios del FA han mirado distraídos hacia todos los costados.
Cuando se anuncia el comienzo de negociaciones con China para la firma de un TLC, el PIT-CNT se muestra dubitativo, y mientras algunos dirigentes aplauden otros dudan, pero ninguno se opone decididamente (cuando escribo este artículo la Central estaría por discutir el tema). Por otra parte, el dirigente sindical comunista Oscar Andrade se muestra contrario, pero el Secretario del PCU, Eduardo Lorier dijo carecer de "prejuicios previos" en tanto se garantice que los contenidos del acuerdo serán "lo más transparentes posibles" y "mutuamente beneficiosos" (al parecer Lorier cree en dos cosas: 1) que China es comunista, y 2) que los TLCs con comunistas son buenos).
Del lado del gobierno no es novedad. Forma parte del modelo sostenido desde el 2005 y que no ha tenido variantes, dado que el conductor ha sido siempre el mismo: Danilo Astori. Un modelo que basa el crecimiento y la generación de empleo en la inversión extranjera y en la exportación de materias primas. Modelo que obviamente va en el sentido contrario de un país productivo con justicia social y que profundiza la dependencia. La búsqueda de mercados e inversiones a través de los TLCs son un instrumento al servicio de ese modelo; si no hay inversiones el modelo se cae.
El argumento de que se necesita la inversión extranjera para crecer, y que para que vengan las inversiones se necesitan TLCs es una falacia. En primer lugar porque otros países que no tienen TLCs reciben cuantiosas inversiones (sin ir más lejos Brasil y Cuba), y nuestro propio país es un ejemplo de ello: las inversiones de los últimos períodos han batido records, y no hemos firmado ningún TLC.
Pero además, no siempre las inversiones traen crecimiento o generan empleo y mejores condiciones de vida. Depende de qué tipo de inversiones, en qué condiciones, y justamente las que surgen de los TLCs no suelen ser las más convenientes, ya que lo comercial no agota el tratado, sino que hay una serie de temas que superan largamente ese ámbito. Se asemejan más a una una suerte de constitución económica que a un simple acuerdo comercial.

LO QUE NO SE DICE
El ejemplo mexicano y su TLC con los EEUU y Canadá, nos muestra cuáles pueden ser los resultados. Allí, durante 10 años de TLC ingresaron más de 15.000 millones al año de inversión directa, cuando antes del TLC estaba en alrededor de 4.000 millones (es decir que la inversión se multiplicó por más de tres veces). Sin embargo el promedio anual del crecimiento del PBI fue el más bajo desde el siglo XIX. El 51% de esta inversión fue al sector manufacturero, pero hoy hay 15% menos empleo en el sector manufacturero que en el último día antes de suscribir el tratado. El desempleo pasó del 12% en 1994 al 30% en 2005; la pobreza que estaba en un 21% en 1994, pasó a un 50% en 2005; la emigración en 1994 era de 4.000.000 de mexicanos, en 2005 fueron 10.000.000 (datos de la CEPAL). El país que en 1994 era autosuficiente en alimentación, ya en 2014 se convirtió en importador neto de alimentos. Desde la entrada en vigor del TLCAN México ha importado alimentos por 275 mil millones de dólares, el 80 por ciento de los cuales proviene de EEUU, mientras se incrementa el número de mexicanos sin acceso a los alimentos y el campo es una enorme fábrica de pobres.
Cada vez que se quiere imponer un TLC, se habla únicamente de las “enormes ventajas” que nos traería, y se nos explica lo bueno que sería llevar los aranceles a cero. Jamás se nos dice que eso, de lograrse, sería a cambio de algo. Nadie en un TLC te da todo a cambio de nada. Es probable que consigamos bajar los aranceles para la carne (con lo cual se llenarán los bolsillos extranjeros de los frigoríficos), y de la soja (ídem), y es altamente probable que en simultánea cierren cientos y cientos de empresas grandes y pequeñas que producen para el mercado interno y hasta muchas que exportan a la región.
China viene llevando a cabo su propia política de acuerdos bilaterales comerciales y extendiendo su influencia a lo largo de todo el mundo, con especial intensidad en África y América Latina. Su gran crecimiento en las últimas décadas lo ha conseguido mediante una política económica orientada a la exportación de productos manufacturados muy competitivos debido al bajo costo de su mano de obra. Esto ha supuesto la necesidad de garantizar el acceso a las materias primas de las que carece, por lo que ha impulsado una política de acuerdos con los países productores de materias primas con buenos resultados. Sus inversiones -que son cuantiosas- son preferentemente compra de industrias ya instaladas. Esto es lo que se puede esperar de un TLC con China: venderle materias primas a cambio de la inundación de manufacturas. Un cuento chino con la particularidad de que no tiene ni pies ni cabeza por donde se lo mire.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy más o menos de acuerdo con tu estimable perorata. Pero me surge una pregunta: ¿Por qué anatemizás a la socialdemocracia? Que yo sepa, los países que se influenciaron por esa etiqueta son los ÚNICOS de este planeta donde más o menos toda la gente vive bien.

El kokokomunismo lo único que hizo fue asesinar a decena de millones de esclavos, y esclavizar a centenas.

Anónimo dijo...

Y escavozar a cientos de millones, debí decir. Para que quede más claro.

Anónimo dijo...


http://www.dw.com/es/merkel-sabe-qu%C3%A9-hace-buena-la-vida-en-alemania/a-36165221?maca=spa-Facebook-dw …
Germany, Germany!
https://es.wikipedia.org/wiki/La_dolce_vita …

Maria Perez dijo...
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La aseveración de Sendic: “si es de izquierda no es corrupto, y si es corrupto no es de izquierda” , es falsa (como tanta cos...