viernes, 30 de noviembre de 2012

VAZQUEZ, MUJICA, O ZAPATA


Un tramo sustancial de la resolución por la que se sanciona a Víctor Semproni por no haber votado la anulación de la ley de impunidad, transcribe el “Acuerdo de Abril de 1998 aprobado en el Plenario Nacional de 18 de abril de 1998”, y que dispone en su numeral 4º: “Adoptada una posición política, dentro de las atribuciones estatutarias y de acuerdo con los procedimientos democráticos establecidos, la misma constituirá una decisión válida y obligatoria para todos los frenteamplistas, en especial para quienes representan pública o institucionalmente a nuestra fuerza política. Ello significa, como lo establece el Compromiso Político de 1972, que dicha resolución implica un "mandato imperativo" para todos y cada uno de los componentes del Frente Amplio”. Y que en su numeral 5º) dice que “Los frenteamplistas ratificamos la vigencia de los documentos fundamentales del FA (Declaración Constitutiva, Compromiso Político, Bases Programáticas y Estatuto) y reafirmamos nuestro compromiso histórico y ético de respetar la democracia interna y de asegurar en todos los planos la unidad de acción.” Y en ese mismo numeral que “La adhesión al Frente Amplio en tanto constituye un acto voluntario, supone asimismo la posibilidad ética y política de separarse de él por parte de quienes entienden que sus principios, estrategias o conductas, son incompatibles con los definidos colectivamente”  Al tiempo que en su numeral  6º)  dice que “Corresponde establecer que, en caso de producirse una situación de incumplimiento de las resoluciones orgánicas, toda persona o sector que ignore el principio de acción, desconociendo la democracia frenteamplista, se contrapone al proyecto, en tanto afecta negativamente a la fuerza política y al desarrollo de los objetivos que ésta impulsa”.
No está demás recordar esas cuestiones, cuando los principales exponentes de la fuerza política Frente Amplio son quienes ignoran y actúan como si esos compromisos no existieran.
Cuando el FA adoptó “una posición política, dentro de las atribuciones estatutarias y de acuerdo con los procedimientos democráticos establecidos” en el tema de los derechos humanos, y resolvió votar un proyecto de ley anulando la ley de impunidad, esta decisión era válida y obligatoria para todos los frenteamplistas, “en especial para quienes representan pública o institucionalmente a nuestra fuerza política”. Quiere decir que cuando el presidente de la República y el vicepresidente (Mujica y Astori) concurren al Parlamento a pedirle a los parlamentarios de su fuerza política que no voten el proyecto, están ignorando “el principio de acción, desconociendo la democracia frenteamplista”, y se están contraponiendo “al proyecto, en tanto afecta negativamente a la fuerza política y al desarrollo de los objetivos que ésta impulsa”.
También lo hizo el Dr.Tabaré Vázquez cuando vetó la ley de despenalización del aborto. Y lo está haciendo nuevamente cuando sale a apoyar el referéndum impulsado por el Partido Nacional para vetar la nueva ley de despenalización del aborto. Y ahora lo está haciendo el propio presidente de la República cuando dice que “Hace bien Vázquez en expresar lo que piensa, yo capaz que firmo también, pero no quiere decir que esté de acuerdo”.
No, no hace bien, hace mal Vázquez (y hace mal Mujica), porque está opinando en contra de lo que su fuerza política decidió por dos veces consecutivas. Y hace mal porque no se trata de que cada frenteamplista de su opinión personal sobre cada tema. Eso se hace en los organismos correspondientes. Después que el tema está resuelto, las opiniones personales si quieren pueden darlas en una fiesta familiar, ahora en las navidades pueden aprovechar. Nunca en un colegio del Opus Dei ante las cámaras de la prensa, en lo posible. Si lo decidido por el FA violenta sus principios religiosos o lo que sea, el propio acuerdo de abril del 98 le da una opción cuando dice: “La adhesión al Frente Amplio en tanto constituye un acto voluntario, supone asimismo la posibilidad ética y política de separarse de él por parte de quienes entienden que sus principios, estrategias o conductas, son incompatibles con los definidos colectivamente”
En cuanto al Frente Amplio, tiene dos caminos a tomar: 1) llama al orden a Tabaré Vázquez y a José Mujica en cuanto a estas cuestiones; 2) admite que cualquiera puede decir y hacer lo que quiera de aquí en más.
También está lo que dijo alguna vez Emiliano Zapata: “El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre, pero que no grite cuando lo pisen”.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

MANUAL DEL PERFECTO PROGRESISTA


    Los tiempos han cambiado, el mundo cambió, todo cambia, y no es fácil enfrentar esas transformaciones. Vaya este pequeño manual como ayuda para acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos, a la era progresista.

  1) Olvide todo lo que pensaba cuando era de izquierda. Recuerde que lo único      permanente es el cambio. El mundo cambió, y nosotros con  él.
   2)      Si por casualidad se acuerda de algo de lo que pensaba antes de que llegáramos al gobierno, y se le ocurre que aún es válido, descártelo inmediatamente y consulte a sus dirigentes  la nueva manera de ver el mismo asunto (no siga la orgánica que es muy burocrático) .
   3) Recuerde, el enemigo acecha, y si no estamos unidos y actuamos como un solo hombre, somos boleta. La identificación del enemigo es sumamente fácil: todo el que no piensa como nosotros es el enemigo, y si no lo es, le está haciendo el juego al enemigo, que viene a ser más o menos lo mismo.
4)     De todas formas, si tiene dudas acerca de si algún sector, alguna clase social,  o algún país es un enemigo, consulte. No ande por ahí gritando ¡fuera tal país de América Latina!, como hacíamos en forma tan liviana en otros tiempos; puede que ese país ahora sea nuestro amigo y quienes antes eran nuestros amigos ahora no lo sean tanto. Puede que algún inversor, por ejemplo, no sea nuestro enemigo, y que en cambio lo sea algún sindicato de trabajadores; nunca se sabe, consulte, siempre consulte, pregunte que no molesta.
5)      Puede seguir utilizando frases de antaño, no hay problema, en general ya nadie se acuerda de lo que significan ni de donde salieron. Si usted se despide de cualquier acto o reunión progresista con un puño en alto y gritando "hasta la victoria siempre", por ejemplo, todo el mundo quedará chocho.
6)      No se complique en averiguar el sentido de las cosas, saber donde está el bien y donde está el mal no es tan complicado: a) todo lo que viene de nuestro gobierno o de nuestra fuerza política está bien, b) todo lo que cuestione lo que viene de nuestro gobierno o de nuestra fuerza política está mal.
7)      Si nuestro gobierno, por alguna de esas remotas casualidades llega a meter la pata, a hacer algo mal, por nada del mundo critique a nuestro gobierno. Lo correcto es criticar a quienes critican a nuestro gobierno. Si quien critica es alguien progresista o de izquierda, diga que está haciéndole el juego a la derecha (no al señor de la derecha, que eso es otra historia). Si pertenece a la derecha, diga que ya no se acuerdan de cuando ellos hacían cagadas parecidas (verá que esto siempre es aplaudido por todos nosotros los progresistas).
8) Si ante las críticas a nuestro gobierno o a nuestra fuerza política por parte de alguien de izquierda usted no encuentra argumentos por ningún lado, no se preocupe, acúselo de rosadito. Eso automáticamente lo descalifica para criticar. 
9) Nunca difunda noticias que hablen de macanas hechas por el gobierno progresista (aunque sean absolutamente ciertas). Que las difunda la prensa vaya y pase, pero si usted difunde lo que dice la prensa, el culpable de las macanas pasa a ser usted ipso facto; estará dándole pasto a las fieras, haciéndole el juego a la derecha, y otras cosas por el estilo, todas feas.
10)  Si la crítica a nuestro gobierno es correcta, no se amilane, desvíe la atención hacia otro lado. Diga por ejemplo: “sí, pero en tal país tal cosa”. La gente se pondrá a discutir sobre ese otro país y se olvidará de lo que pasa acá. Recomendamos por ejemplo hablar de Cuba, o de Venezuela, la gente siempre se engancha a discutir sobre esos países y son muy útiles para cambiar los ejes de discusión.    
11) Siempre aplauda lo que viene de nuestro gobierno, y si por casualidad le viene alguna duda, aplauda igual, ya le llegará el argumento correspondiente.
12)   Pongamos por caso que nuestro gobierno diga hoy que tomaremos tal medida que es heroica. Usted aplauda. Si mañana nuestro gobierno anuncia lo contrario, aplauda también. Ya vendrán los argumentos, y si no vienen, aplauda igual, es políticamente correcto.
13)   No existen contradicciones entre lo que nuestro gobierno dijo alguna vez cuando no éramos gobierno y lo que hace ahora que lo somos. Las contradicciones solo existen en su cabeza. Es el mundo que está en constante cambio.
14)   Si alguna vez se emocionó viendo como unos barbudos tiraban abajo carteles de la TEXACO y lo identificó como un símbolo del antiimperialismo, no tendrá ningún problema en emocionarse ahora que los ex gerentes de la TEXACO pueden ser ministros de nuestro gobierno. Ya lo decíamos en campaña y cumplimos: cambia, todo cambia.
 15)   Es cierto que antes aplaudíamos las luchas de los trabajadores y defendíamos el paro y la huelga como las armas idóneas de la clase obrera; pero ahora es diferente, no se deje engañar, cualquier gremio que esté de paro lo que está haciendo es poniendo palos en la rueda a nuestro gobierno, no lo olvide.
16)   Es verdad que antes decíamos que los aumentos salariales no eran la causa de la inflación; pero las teorías económicas no son estáticas, y tenemos derecho (por algo derrotamos a la dictadura y vivimos en democracia) a abrazar otra teoría que se acomode mejor a nuestras políticas.
17)   Cuando tenga dudas acerca de cómo funcionan las cosas, pruebe a ponerlas al revés de cómo las veía antes; suele funcionar. Por ejemplo: si antes EEUU era nuestro enemigo, pruebe diciendo: ahora EEUU es nuestro amigo. Si antes el programa era lo primero y después el candidato, pruebe decirlo a la inversa: primero el candidato y luego el programa. Verá que nunca queda tan desubicado como si sigue sosteniendo lo mismo que sostenía hace unos cuántos años.
18) No se obsesione con la idea de cambio. Si antes hablábamos de cambio y ahora ya advertimos a todo el mundo que todo va a seguir igual, usted aplauda a rabiar.
19) No se cuestione si valen más los principios y las ideas que los dirigentes. Si los dirigentes se apartan de los principios e ideales que sosteníamos antes, por algo será. Igual, principios e ideales se encuentran a montones hoy en día en la feria o en Mercado Libre, en cambio dirigentes potables para ganar elecciones hay pocos.
20) Puede seguir hablando de la utopía cada tanto (en lo posible no hable de revolución), pero recuerde que eso siempre será para futuras generaciones.  Las utopías eran algo que nos servían para caminar, como decía Galeano, es verdad, pero ahora tenemos autos oficiales, ya no las necesitamos.
ACTUALIZACIONES

21) Nuestros dirigentes no mienten, solo son víctimas de campañas de desprestigio porque son posibles candidatos. Nunca crea en las campañas de los rosaditos, aplauda a su dirigente siempre, y compadézcalo por la campaña en su contra. Si dice tener un título que no tiene y además casi funde una empresa pública es porque la oposición quiere enchastrarlo. Créale a la dirigente que le dice que vio el título que no existe, lo demás es cháchara.
22) Nuestros dirigentes no engañan. Si nuestros candidatos dicen en campaña que no van a subir los impuestos, y luego cuando llegan al gobierno los suben (como hizo aquel señor Jorge Batlle, se acuerda?), de ninguna manera engañaron al pueblo, simplemente sus decisiones se ven influidas por factores externos negativos. Esto apréndaselo de memoria porque le será muy útil: TODO LO POSITIVO SE DEBE A LO BIEN QUE GOBERNAMOS, LO NEGATIVO SE DEBE A FACTORES EXTERNOS.
23) Si nuestro gobierno aumenta los impuestos y las tarifas para recaudar y cubrir parte del déficit, eso ya no se llama "Ajuste fiscal", no sea anticuado, llámelo "consolidación fiscal", si hasta suena más lindo...o no?
24) Si nuestro candidato a intendente dice en campaña electoral que el boleto bajará de precio, y luego en lugar de bajarlo lo aumenta, no se le ocurra pensar que fue engañado. No ve acaso el cambio climático? no ha sido testigo de los temporales tremendos? hasta la ley de la oferta y la demanda se ha invertido por culpa del capitalismo depredador (esto dígalo enojadísimo, la gente creerá que usted es anticapitalista), ahora cuando la demanda baja el precio del bien sube.
25) Si la gente se obstina en decir que las cosas no están tan bien, diga con tono de sorna: "ja, mirá que mal están las cosas y todo el mundo veraneando en el este". Eso funciona siempre, porque siempre hay gente veraneando en el este y nadie le podrá llevar la contra.
     También puede decir que se venden más cero kilómetros, pero eso ya lo decían los rosaditos, no es tan progre.
26)  Repita a diario las cosas más generales y que nadie entiende. Diga que el producto per cápita creció como nunca, y que el PBI también, y que las exportaciones también, y que todo creció, hasta el déficit fiscal y la deuda externa y la inflación y ...noooooooooooo..eso no lo diga.

lunes, 19 de noviembre de 2012

MI DECEPCIÓN (reflexiones en voz alta - última)


Hablaba en la nota anterior acerca del famoso video donde Tabaré Vázquez confiesa haber pedido ayuda al gobierno de EEUU para asustar a los argentinos.
Tabaré Vázquez no solo actuó por su propia cuenta, sin consultar a su fuerza política ni a sus ministros ni a sus legisladores ni a la oposición ni a nadie, sino que tampoco lo informó luego de hacerlo, ni siquiera al círculo más intimo del gobierno. Y cuando los uruguayos y el mundo nos enteramos de lo que había hecho, es a través de una charla risueña, a modo de anécdota jocosa, en un colegio del Opus Dei. Es ahí, -y a través del diario El Observador que lo divulgó- que el Frente Amplio se vino a enterar de las aventuras de Tabaré el megalómano.
No quiero aburrir con citas del Programa que Tabaré juró respetar junto a la Constitución, pero algunas son muy interesantes. Dice el programa emanado del Congreso Héctor Rodriguez (con el que Tabaré alcanzó la presidencia):
“En los comienzos del siglo XXI, dentro del bloque imperialista, Estados Unidos ejerce un poder político militar unipolar que le permite un creciente intervencionismo en diversas partes del mundo, desnudando sus intenciones de dominación y hegemonía a escala mundial, y que se ha puesto de manifiesto en la violación de las resoluciones de las Naciones Unidas”;
Pero como andaban los ambientalistas en sus gomones por el río, y como una viejita en su reposera en el piquete de Gualeguaychú dijo que se iba a inmolar con una bomba para destruir Botnia, Tabaré no tuvo mejor idea que pedirle ayuda a ese mismo país imperialista, intervencionista y con intenciones de dominación y hegemonía a escala mundial.
Dice a continuación el documento:
“...recurriendo al uso de la fuerza y emprendiendo una escalada bélica, acompañado vergonzosamente por las añoranzas imperialistas de sus aliados europeos”.
Al parecer para el FA es vergonzoso el acompañamiento de los aliados europeos a EEUU en su escalada bélica, pero no es vergonzoso que nosotros vayamos a rogarle una declaración de amistad para así asustar a nuestros vecinos.
Agrega luego el programa:
“Para nosotros como para el conjunto de la comunidad mundial no son de recibo los argumentos esgrimidos, que intentan vincular esta escalada con el terrorismo. Prácticas estas -las terroristas- que nuestra fuerza política rechaza y condena en todas sus manifestaciones”.
La rechazamos en el programa, pero en la práctica nuestro presidente va a pedir ayuda al máximo terrorista mundial. Dice luego:
“Ante ello nos sumamos a la lucha por un nuevo orden internacional más justo y solidario, reafirmando nuestra clara postura antiimperialista”
Vaya forma de luchar por un nuevo orden internacional más justo y solidario, si nuestro presidente va a pedirle ayuda al dueño del mundo para que asuste a nuestros vecinos. Vaya postura clara de antimperialismo!!!
Decíamos más adelante en el documento del congreso:
“Deberemos enfrentar este mundo de bloques con un relacionamiento basado en la cooperación y en la unidad de América Latina”
¿Qué clase de cooperación y de unidad latinoamericana promovía nuestro presidente cuando le pedía a Condolezza Rice que intercediera ante Bush para que dijera que eran amigos nuestros? Entiéndase bien...que dijera que eran amigos nuestros para de esa forma presionar a nuestros vecinos latinoamericanos....
EL FRENTE AMPLIO TAMBIÉN
El video donde dice que pidió ayuda a Bush contra Argentina me decepcionó por partida doble. De Tabaré ya nada podía extrañarme, pero sí esperaba una actitud más decorosa del FA.
Alguien que actuara en contra del Programa en reiteración real como lo hizo Tabaré; alguien que actuara en contra de principios históricos del FA como el antiimperialismo, en reiteración real y con alevosía, como lo hizo Tabaré; alguien que vetara una ley elaborada, discutida y votada por sus propios legisladores, como hizo Tabaré; alguien que actuara a espaldas de sus propios compañeros de gobierno, a espaldas de su fuerza política, a espaldas de la oposición y de su propio pueblo ante una hipótesis de conflicto bélico, como lo hizo Tabaré; alguien que contara luego su actuación como una gracia ante un puñado de alumnos de un colegio privado, como lo hizo Tabaré; alguien con esos antecedentes, seguramente terminaría en un Tribunal de Conducta Política (en otros lugares y en otras épocas terminaría en un paredón).
Ya está pronto el informe del Tribunal de Etica, al que fue enviado el caso de Victor Semproni que se negó a votar un proyecto de ley de su fuerza política (de anulación de la ley de impunidad), y tal vez sea sancionado por eso. Insisto: si se envía al Tribunal de Etica a un legislador que se niega a votar un proyecto de ley presentado por su partido, ¿qué hay que hacer con alguien que veta un proyecto de su partido que ya se ha convertido en ley? El Estatuto del FA prevé que un sector (no alguien en particular) alguien no vote “por razones de conciencia” un proyecto; puede pedir ser eximido de votar (no lo habilita a votar en contra); pero hasta donde yo se, Tabaré no hizo esa opción (que reitero, no lo habilitaba a vetarla), simplemente la vetó y chau.
Sin embargo, la reacción de muchos fue irlo a buscar a su casa para que volviera, cuando arrepentido de su hazaña dijo que se retiraba. Y luego, cuando poco a poco comenzó a volver como sonseando , un buen día se arrimó por el Plenario Nacional, órgano máximo del Frente Amplio, y allí fue ovacionado de pie por los integrantes del mismo.
Al parecer, este es el Frente Amplio que tenemos hoy en día. Un FA que sanciona  al Partido Comunista, a raíz de que sus legisladores Eduardo Lorier y Alicia Pintos se negaron a votar la Ley de Educación, en 2008 (actitud que no impidió, por cierto, que la ley fuera aprobada), pero que ovaciona de pie a alguien que hizo algo peor: vetó una ley que ya había sido aprobada por los legisladores del FA.  Y no solo se lo ovaciona, sino que muy probablemente sea premiado por todas sus actuaciones con una nueva candidatura a la presidencia para las próximas elecciones. Toda una postal del estado al que hemos llegado.
EL MIEDO COMO FORMA DE CONTROL
Soledad Platero escribió un maravilloso artículo (Watchmen) en el que comenta una acción policial sucedida hace bien poquito y en la cual los policías (que entraron en una casa equivocada), mataron al perro, pusieron de cabeza cajones y armarios y se llevaron dinero y otros objetos de valor de los dueños de casa.  Soledad se preguntaba si esa modalidad de trabajo policial -que en este caso mostró ser inadecuada porque ocurrió en el lugar inadecuado- es la que estamos dispuestos a admitir como aceptable o necesaria en nombre de la seguridad pública.
Luego traslada esa cuestión también al ámbito internacional, en donde “la sola mención a la inseguridad, acá o en Islamabad, habilita la intervención de la fuerza pública aun al precio de un perro muerto, nueve niños muertos, cientos de inocentes muertos”.
Algo parecido a lo que dice Soledad, sucedió en las elecciones griegas. En Grecia, la coalición de izquierda que competía en las recientes elecciones, apuntó a romper con el statu quo negándose a aceptar las condiciones que le imponen desde el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo a cambio de la multimillonaria ayuda, y además también plantearon reformar el sistema impositivo para que los ricos paguen más impuestos y suspender el pago de los intereses de la deuda. Esto activó rápidamente los discursos tremendistas de todas partes de Europa (desde el socialista Francois Hollande hasta Merkel), y obviamente la izquierda perdió las elecciones.
Ya sea por la seguridad ante el delito doméstico, por la seguridad internacional ante el terrorismo islámico, o por la seguridad económica (que muchas veces significa mantener un mísero empleo y la posibilidad de comer la mayor parte del mes), la gente suele aceptar cada vez más cosas a cambio.
Mi pregunta es: ¿cuántas cosas más están dispuestos los frenteamplistas a aceptar por miedo a la vuelta al gobierno de los partidos tradicionales? No minimizo la importancia de cerrarle el paso a la derecha. Pero ya en 2003 se aceptó la exclusión de cualquier mención a la anulación de la ley de impunidad en el programa para así ganar las elecciones. Ahora seguramente se aceptará (y se rogará por ella) la candidatura de alguien que hizo todo lo que hizo Tabaré, en nombre del triunfo electoral. El problema es ganar para que. Como decía José Germán Araújo en una entrevista que ya cité en una nota anterior: “Es que para mí la preocupación no es ganar solamente, es ganar para qué. Con esos peajes no, porque no estoy subyugado con la idea de ganar. Esto no es deporte, esto es la vida de los hombres, de seres humanos”.

domingo, 18 de noviembre de 2012

MI DECEPCIÓN (reflexiones en voz alta - 7a. parte)


En mi nota anterior, señalaba los primeros hechos que hicieron que comenzara a decepcionarme con algunos de los principales dirigentes del gobierno, en especial con Tabaré Vázquez.
El veto a la ley del aborto nos mostró al Tabaré más autoritario y alejado de cualquier forma de gobierno colectivo. Decidió por sí y ante sí y utilizó argumentos que consideraba válidos para ese caso pero al parecer no tan válidos para otros. Adujo por ejemplo que la ley iría en contra del Pacto de San José de Costa Rica, y dijo también que si bien una ley puede ser derogada por otra ley no sucede lo mismo con los tratados internacionales, los que no pueden ser derogados por una ley interna posterior. “Si Uruguay quiere seguir una línea jurídico política diferente a la que establece la Convención Americana de Derechos Humanos –dijo Vázquez- debería denunciar la mencionada Convención (Art. 78 de la referida Convención)”. Sin embargo, esos mismos argumentos eran válidos para anular la ley de impunidad, y Vázquez no movió un dedo para hacerlo. Días antes del veto a la ley del aborto, estuvo sesionando en nuestro país la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, y la misma instó al Estado uruguayo a que investigara la desaparición de María Claudia García, ocurrida durante la dictadura, fijando un plazo de dos meses para que el Estado uruguayo cumpliera con las recomendaciones del organismo de derechos humanos de la OEA. Y por cierto que los llamados de atención venían de mucho antes. En 1992 la CIDH ya había realizado un pronunciamiento en contra de la ley de impunidad. Como sabemos, en el informe 29/92 la CIDH declaró que la ley de caducidad era incompatible con el artículo XVIII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, y los artículos 1, 8 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Es decir, los mismos argumentos utilizados para vetar la ley del aborto debieron haber sido válidos para que Vázquez promoviera la nulidad de la ley de impunidad, y no lo hizo.
Con el veto a la ley del aborto, Tabaré Vázquez se llevaba por delante, no solo el trabajo del partido que lo había llevado al gobierno (el Frente Amplio), que había trabajado durante largo tiempo en la elaboración del proyecto de despenalización, lo había llevado al Parlamento y lo había votado, sino que ignoraba la opinión mayoritaria de la población. Una encuesta realizada en esos días por Interconsult, daba cuenta de que el 60% de los uruguayos apoyaba la despenalización del aborto, y el 63% desaprobaba un eventual veto presidencial. Nada de esto inmutó a Vázquez.
Si muchos pedíamos (y con razón) un tribunal de conducta política para Víctor Semproni por haberse negado a votar un proyecto de ley que había sido presentado y votado por la fuerza política a la que pertenecía, ¿no merecía lo mismo quien vetaba una ley presentada y votada por esa misma fuerza política? ¿cuál es la diferencia? Si me apuran, diría que la actitud de Vázquez fue aún peor, porque se trataba del máximo dirigente y no de un traidorzuelo de cuarta. Recordemos además que prometió ir aún más lejos, y que amenazó con disolver las cámaras si el veto era levantado.
EL VÁZQUEZ MÁS DEPLORABLE
La española Pilar Urbano, escribió una biografía sobre el juez Baltasar Garzón: “El Hombre Que Veía Amanecer”. Por allí cuenta que en la campaña electoral Felipe González tiene un debate con José María Aznar, el líder del PP. Es en directo, Felipe González ha llegado con mucho retraso, cansado y con sueño y se echa a dormir. Quizá desprecia al «pequeño contrincante», quizá confía demasiado en sus propios recursos. No se ha preparado. Aznar, en cambio, ha puesto toda su mercancía en el mostrador, está suelto, agresivo, por primera vez en su vida traspasa el cristal y entra en las salas de estar de los telespectadores. En cierto momento del debate, Aznar pregunta a Felipe González qué hará, si gobierna otra vez, para erradicar la corrupción. González responde rápido, con la destreza del ilusionista: “He encargado a Baltasar Garzón, precisamente, que presida una comisión parlamentaria para investigar la corrupción política”. Baltasar está en su casa, sentado a la mesa frente al televisor, tomándose una sopa de fideos...”Me quedé con la cuchara en el aire, la boca abierta como un lelo, y un fideo colgándome por la comisura del labio”"¿Qué coño dice este tío? Yayo, ¿tú has oído lo que yo? ¡Pero a mí qué va a encargarme... a mí no me ha dicho ni una palabra de eso!".
Por cierto, el asunto era una burda mentira de Felipe, y la decepción de Garzón (que ya venía medio malherido) fue terrible.
Algo parecido me pasó con el famoso video de Vázquez en el que conversa con alumnos de un colegio del Opus Dei. Primero había escuchado comentarios en radio acerca del video, y no podía creerlo, estaba seguro que tenía que haber un error, que eran frases sacadas de contexto por periodistas inescrupulosos, como siempre. Así que me puse a buscar el video en internet hasta que lo vi completo. No se me quedó ningún fideo colgando, como a Garzón, porque no estaba tomando nada, pero supongo que la cara de estupefacción debe haber sido la misma. 
El video es por todos conocido, y allí Tabaré Vázquez dijo que durante el conflicto con Argentina por la instalación de Botnia en Fray Bentos se planteó la posibilidad de un enfrentamiento bélico. También contó que le pidió a la entonces secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, que su gobierno expresara su apoyo a Uruguay. Y además cuenta una conversación con Chávez durante su visita a Venezuela.
Vamos a entendernos, no era que me asombrara el grado de “relaciones carnales” al que había llegado Vázquez con el gobierno de Estados Unidos. Eso ya había quedado suficientemente claro con las medidas ya comentadas anteriormente. Lo que este video mostraba, y que yo hasta ese momento no había percibido- era el grado de cinismo y de megalomanía (*) al que podía llegar el presidente que yo había votado. 
¿SITUACIÓN BÉLICA?
En el video en cuestión, Tabaré Vázquez, luego de enumerar los logros de su gobierno, contó una serie de anécdotas entre las que confesó que le solicitó apoyo a Bush y a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, en caso de que Uruguay se enfrentase en un “conflicto bélico” con Argentina.
El ex-presidente uruguayo, al parecer manejó la hipótesis de un conflicto armado con la hermana República Argentina. Y tanto la manejó, que consultó a las fuerzas armadas, las cuales le presentaron un panorama que todos conocemos desde hace muchísimos años: nuestras fuerzas armadas no son capaces de enfrentar, en una hipótesis bélica, a ninguno de nuestros vecinos por más de 24 horas. Razón más que suficiente para disolver de una buena vez una institución que no sirve para nada, dicho sea de paso.
Pero la pregunta es: ¿era lógico plantearse la hipótesis bélica con los hermanos argentinos? Buena parte de los analistas que he escuchado afirman que si. A mí -tengo que decirlo- me parece una hipótesis disparatada. Y me parece disparatada porque para que haya un conflicto bélico alguien tiene que iniciarlo, y nosotros no lo haríamos porque a los uruguayos no nos gusta suicidarnos en masa, y menos en defensa de los intereses de una empresa privada extranjera que creó alrededor de 150 puestos de trabajo para uruguayos y que no paga un peso de impuestos. Y no voy a cometer el agravio de pensar que los argentinos serían capaces de iniciar un conflicto bélico para frenar la instalación de una empresa que, además, ni siquiera es uruguaya, lo que le generaría problemas de índole internacional a otro nivel.
Pero reconozco que puedo equivocarme, y por lo tanto voy a suponer por un instante que el análisis de Tabaré Vázquez era correcto y que existía un riesgo real de un conflicto bélico con la Argentina.
Si esto era así, ¿no debió informar a su fuerza política, a sus ministros, e incluso a los dirigentes de la oposición? Una guerra con un país vecino ¿no es un tema de Estado que debe ser tratado a un altísimo nivel? ¿Cree realmente Tabaré Vázquez que ante una hipótesis de esa magnitud tenía derecho a decidir por sí y ante sí como resolverlo y a quien acudir a solicitar ayuda? ¿Se cree Vázquez alguna especie de Dios? El ex-presidente se defendió diciendo que el asunto había sido tratado en el Consejo de Ministros, pero dos ministros de aquel entonces que fueron consultados dijeron no estar al tanto, y hasta ahora ningún actor político, ni de la oposición ni del oficialismo, han manifestado saber algo de una situación como la que pintó el Dr. Vázquez.
Lo que había hecho Vázquez era muy preocupante y grave desde todo punto de vista. Ir a pedir ayuda al presidente del país más poderoso del mundo, desprestigiado absolutamente por su belicismo genocida, si fuera una opción (que desde mi punto de vista no lo es), debería ser la última de todas. Porque además, esas cosas no son gratuitas. ¿Por qué Estados Unidos apoyaría a Uruguay ante un conflicto con cualquiera de los dos países más poderosos de la región? ¿Porque Vázquez es un doctor bondadoso? ¿Porque somos un enorme mercado para comprar sus productos? Una frase de Condoleesa Rice después de su retiro, puede explicarlo: “Sin embargo, este nuevo periodo ha liberado la política estadounidense para (permitirle) tener buenos amigos en la izquierda y la derecha", dijo. "Siempre y cuando sean amigos que gobiernen en democracia, que defiendan el libre comercio, que abran mercados y cumplan con sus pueblos", puntualizó.
Pero también me preocupó y me preocupa porque Tabaré Vázquez muy probablemente (y muy lamentablemente) sea el próximo presidente de la República por segunda vez. ¿Cómo quedamos ante nuestros vecinos? ¿Cómo nos plantamos en nuestra relaciones regionales, en el Mercosur, en la Unasur, en la OEA, etc, cuando los países hermanos saben que tenemos un presidente que no tiene ningún prurito en recurrir a los EEUU si la amistad y la vecindad no funcionan como él desea?
Y me preocupa más aún por lo que significa que un personaje como este, sea prácticamente idolatrado por una fuerza política que en algún momento supo ser de izquierda.

(CONTINUARÁ)

(*) Megalómano: Se aplica a la persona que sufre un trastorno mental que le lleva a creerse más importante de lo que es; a la persona que tiene un excesivo deseo de grandeza.

jueves, 15 de noviembre de 2012

CARTA ABIERTA A LOS LEGISLADORES DEL FRENTE AMPLIO


Sres. Legisladores del Frente Amplio:

Tal como informa la página de Presidencia, el Ejecutivo les ha enviado el proyecto de Ley para un  “Acuerdo para la adquisición de suministros y la prestación recíproca de servicios entre el Ministerio de Defensa Nacional y el Departamento de Defensa de Estados Unidos”. Según dice, su finalidad es facilitar el apoyo logístico que se utilizará durante los ejercicios combinados, adiestramientos, desplazamientos, escalas, operaciones o en circunstancias imprevistas.
Como seguramente ustedes sabrán (por algo son legisladores del Frente Amplio), la fuerza política que ustedes integran inició su vida política en el año 1971 firmando lo que se conoce como las “Bases Programáticas de la Unidad”. Documento que –entre otras cosas- dice:
“…conscientes de nuestra responsabilidad y convencidos de que ninguna fuerza política aislada sería capaz de abrir una alternativa cierta de poder al pueblo organizado, hemos entendido que constituye un imperativo de la hora, concertar nuestros esfuerzos, mediante un acuerdo político, para establecer un programa destinado a superar la crisis  estructural, a restituir al país su destino de nación independiente y a reintegrar al pueblo el pleno ejercicio de sus libertades y de sus derechos individuales, políticos y sindicales. Un programa de contenido democrático y antiimperialista …..Expresamos nuestro hondo convencimiento de que la construcción de una sociedad justa, con sentido nacional y progresista, liberada de la tutela imperial es imposible en los esquemas de un régimen dominado por el gran capital. La ruptura con este sistema es una condición ineludible de un proceso de cambio” (los subrayados y negritas son míos).
También señalaba el documento fundacional, que
“La República camina hacia la ignominiosa condición de una colonia de los Estados Unidos”.
Y a continuación agregaba que, para enfrentar esa condición ignominiosa a la que se estaba llevando al país:
“El pueblo lúcido, su clase trabajadora y su juventud estudiantil, los creadores y difusores de la cultura,  los partidos políticos progresistas, enfrentaron esa conducta antinacional y antipopular defendiendo la existencia de la nación; por hacerlo sufrieron vejaciones,  privaciones. de libertad,  destituciones, confiscaciones, proscripciones,  torturas  y  crímenes, cercenamiento de derechos  y  clausura de órganos de expresión, toda una gama de atropellos que parecían relegados a la oscura peripecia de pasados tiempos. Sangre juvenil y obrera regó las calles, porque la voluntad libertaria del pueblo uruguayo, su dignidad y decoro y la creciente comprensión de las causas profundas de este desorbitado ejercicio del poder, exigía una respuesta que no se amilanó ante la saña represiva y fue forjando, en la dura experiencia de la lucha, las bases de la unidad popular”.
Luego finalizaba diciendo que
“Expresamos nuestro hondo convencimiento de que la construcción de una sociedad justa, con sentido nacional y progresista, liberada de la tutela imperial es imposible en los esquemas de un régimen dominado por el gran capital. La ruptura con este sistema es una condición ineludible de un proceso de cambio de sus caducas estructuras y de conquista de la efectiva independencia de la nación”.
Debo suponer que también conocen el artículo primero del Estatuto de la fuerza política que integran, y que dice textualmente:
ARTICULO 1º.- DEFINICION.-El Frente Amplio, fuerza política de cambio y justicia social, creación histórica permanente del pueblo uruguayo, de concepción nacional, progresista, democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista, se integra por todos aquellos sectores políticos y ciudadanos que adhieren a los principios y objetivos establecidos en la Declaración Constitutiva del 5 de febrero de 1971, en las Bases Programáticas y en el Acuerdo Político, conformando una organización  con el carácter de coalición movimiento y que se comprometen al mantenimiento y defensa de la unidad, al respeto recíproco de la pluralidad ideológica y al acatamiento de las resoluciones tomadas por los organismos pertinentes según lo estipulado por el presente Estatuto. El mismo está abierto a la incorporación de otras organizaciones políticas y de los ciudadanos que comparten su misma concepción.
Y también su artículo 2º, que los compromete a respetar las bases programáticas descritas más arriba:
ARTICULO 2º.- ADHERENTES.- Se considerará adherente o afiliado del Frente Amplio  a toda persona mayor de 14 años que exprese su voluntad, firme su conformidad y asuma la obligación de respetar el Estatuto y las decisiones de las autoridades de la organización, manifestar el compromiso pleno con el Acuerdo Político, las Bases Programáticas, la metodología y la línea política del FA.
Solo quiero que recuerden lo que muy bien dicen las Bases Programáticas de la Unidad, que la defensa de valores de izquierda como el antimperialismo supusieron “vejaciones,  privaciones. de libertad,  destituciones, confiscaciones, proscripciones,  torturas  y  crímenes, cercenamiento de derechos  y  clausura de órganos de expresión, toda una gama de atropellos” contra miles y miles de militantes, que posibilitaron que hoy ustedes estén ocupando una banca en el Parlamento a nombre de esa fuerza política.
Es cierto que los legisladores del Frente Amplio ya han aprobado otras medidas que contradicen el antiimperialismo, como el envío de tropas a Haití, por ejemplo, que supuso la renuncia del compañero Guillermo Chifflet, o las maniobras Unitas, o el Tratado de Protección de Inversiones con los EEUU (¿mucho no tiene de antiimperialismo protegerle las inversiones al imperio, no?), que solo fue votado en contra por el senador Eduardo Lorier, o la búsqueda frenética de un Tratado de Libre Comercio con el propio imperio. Todo eso es cierto, y sin duda muchos viejos y nuevos militantes de la izquierda uruguaya se decepcionaron.
Pero es posible que todavía haya quienes mantengan una llamita de esperanza. No estaría nada bueno que los decepcionaran también a ellos. No voten ese ignominioso proyecto ¿puede ser?

José Luis Perera

martes, 13 de noviembre de 2012

MI DECEPCIÓN (reflexiones en voz alta - 6a, parte)


Una necesaria aclaración (por si las moscas). Esta, como las anteriores, son reflexiones personales, que solo comprometen a este humilde ciudadano. No representan más que a mí mismo, y soy consciente que tal vez solo sean compartidas por mí mismo. Pero como decía Carlos Quijano: “..en definitiva, cuando las modas pasan sólo quedan los principios. Hay que defenderlos más en las malas que en las buenas, sin temor a perder amistades o a sumar enemistades. La única política fecunda es la que se ajusta a principios. Ya lo enseñaba –palabras más, palabras menos- Lenin”.
EL CONTINUISMO
Ya he dicho que mi decepción ha sido un proceso, que no me decepcioné de un día para el otro. Así me sucedió con los gobiernos del FA primero y con varios de sus dirigentes (fundamentalmente con Tabaré Vázquez), para luego terminar decepcionándome el propio Frente Amplio.
Nunca estuve de acuerdo con el rumbo económico del gobierno, pero eso quizá no pueda considerarse decepción, puesto que era consciente de que había posiciones diferentes en esa materia. Aunque es cierto que esperaba al menos un cambio con respecto a lo anterior y no el continuismo absoluto que se vio.
La propiedad de la tierra está hoy más concentrada que nunca, pero también más extranjerizada, cuestión que se agudizó en los gobiernos del FA.  Desde 1948 -año de la creación del Instituto Nacional de Colonización- hasta ahora, se han incorporado a ese Instituto algo así como 350 mil hectáreas de tierra (en 62 años).  Pero en solo cuatro años (entre 2002 y 2006)  la venta de campos a extranjeros sobrepasó las 800 mil hectáreas, en 2009 se acercó a 620 mil hectáreas, y hay que tener en cuenta además, los arrendamientos.  En la zafra 2007/2008 solo seis empresas -la mayoría extranjera o relacionada a capital extranjero- plantaron el 25% del área agrícola.
La apropiación de los principales medios de producción por parte de una minoría privilegiada que además es extranjera, no solo se ha agudizado sino que se ha promovido desde el propio gobierno del FA, estimulando la inversión extranjera directa mediante distintos tipos de modalidades.
De hecho, dos postales pueden ejemplificar que tan lejos de los gobiernos de los partidos tradicionales estuvieron las políticas en el área económica de nuestros dos dirigentes máximos: 1) en el año 2006, Danilo Astori recibió el premio al mejor Ministro de Economía del mundo, por parte de la revista "The Banker" del grupo británico "Financial Times" (flor y nata del capitalismo mundial), un galardón similar al recibido el año anterior por el  Ec. Isaac Alfie cuando  detentaba dicho cargo en el gobierno del Dr. Jorge Batlle; 2) finalizado su mandato, Tabaré Vázquez pasó a integrar el Grupo Asesor Regional del FMI para el Hemisferio Occidental.
TABARÉ
Pero mi primera decepción con Tabaré, como ya lo dije, fue su acercamiento paulatino al gobierno de los Estados Unidos en la misma medida en que se distanciaba e ignoraba a los gobiernos latinoamericanos. Ya lo mencioné en notas anteriores: Tratado de Protección de Inversiones, maniobras UNITAS, envío de tropas a Haití durante el primer año de gobierno; todas cuestiones a las que siempre nos habíamos opuesto.
Estas cosas revelaban un alejamiento de principios fundadores del FA, pero también mostraban a un Tabaré Vázquez autoritario y personalista. Cosa que no era de sorprender, claro, ya lo habíamos visto cuando fue intendente de Montevideo, cuando se constituyó en el primer dirigente del Frente Amplio que públicamente anuncio su negativa a concurrir a los organismos de dirección para dar explicaciones. Claro, en ese entonces, al igual que ahora, muy pocas voces se levantaban para criticar a Tabaré Vázquez, especie de “vaca sagrada” a proteger para ganar las elecciones. José Germán Araújo fue de los poquísimos que lo advirtió: “Lo comprendo a Tabaré Vázquez; es un vocacional de la medicina, tiene un futuro extraordinario en ese orden, el no fue llamado por su vocación política sino por ser militante y ahora le duele ver que su determinación pueda ser cuestionada por alguien. Pero tiene que aceptar que la organización política es otra cosa, que no estamos en un partido político personalista y que el Frente Amplio no podrá ser eso nunca. Pero aquí, además, Tabaré está jugando su posición: si queremos que él sea el próximo presidente de la República deberíamos admitir que se debata algunas cosas y otras no. Es un extraordinario candidato, no hay otro candidato con más carisma, pero yo eso no lo querría para el Frente Amplio”.
LA CONSTITUCIÓN Y EL PROGRAMA (¿o la biblia y el calefón?)
Cuando Tabaré asumió la presidencia, prometió gobernar con la Constitución en una mano y el programa del FA en la otra. Sin duda que su primer acto contrario radicalmente al programa fue el inicio de negociaciones para concretar un TLC con los EEUU.
Una actitud de todo punto de vista reprobable: 1) porque iba en contra del programa de la fuerza política que lo había llevado al gobierno; 2) porque había prometido gobernar de acuerdo a ese programa; y 3) porque ni siquiera tuvo la valentía de reconocer que lo hacía y explicar sus razones.
Alguna vez escribí que la conducta de un hombre es considerada ética, siempre que encamine su vida conforme a las costumbres sociales y normas jurídicas vigentes, y cuyos principios morales no queden solamente en el campo de la abstracción, sino que los concrete mediante su observancia en la práctica. Y hay algunas virtudes que hacen ética a una conducta, y que son además indispensables en un estado democrático. Yo creo que la actividad política necesariamente debe ir de la mano con una actitud ética, y cuando política y ética no se corresponden, la política se desnaturaliza. Es ahí cuando la ciudadanía se fastidia con la política y surgen frases del tipo “son todos iguales”. El abandono del camino ético en la política, es tanto más peligroso cuando proviene de la dirigencia, pues es la que debería dar el ejemplo a la comunidad y por lo tanto, tiene una mayor responsabilidad.
En ese sentido, la actuación de Tabaré Vázquez estuvo francamente reñida con la ética, y envolvió a sus propios ministros, que ya no sabían que decir, manteniendo a su fuerza política y al país en ascuas. Ya hemos dicho que a mediados de 2005 le había encargado a Lepra que hiciera gestiones para iniciar las negociaciones hacia un TLC, y que en enero de 2006 Astori había dicho públicamente que se iba a eso, confirmándolo días después el propio Lepra y diciendo que era una decisión del gobierno de Vázquez. Mientras tanto, Gargano afirmaba a los argentinos, en Buenos Aires que no era cierto que Uruguay se encaminara a un tratado de libre comercio con la administración de George W. Bush. A la vuelta de su viaje a EEUU, en una escala en Cartagena de Indias, en Colombia, Vázquez fue consultado sobre la posibilidad de un acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos y respondió que le parecía "muy bien" poder alcanzarlo.
El 16 de enero de 2006 tuvo lugar la primera reunión del año del Consejo de Ministros, y allí Vázquez planteó que si bien el programa del Frente Amplio era muy claro en cuanto a la inserción internacional del país, la realidad había cambiado, y sostuvo que había que rediscutir esas definiciones y encargó a Jorge Brovetto que iniciara la discusión interna en el FA. Extrañamente, pocos días después, el 23 de enero, al finalizar una reunión de la Mesa Política del FA, Brovetto sostuvo que la discusión sobre un TLC con Estados Unidos no estaba en la agenda del gobierno (¿?).
El 6 de febrero, el tema volvía a la agenda, la Mesa Política del FA convocaba al Plenario Nacional para discutir la inserción internacional del país. Y cuatro días después, ante la Comisión Permanente del Poder Legislativo, el canciller Gargano volvió a reiterar que la firma de un TLC con Estados Unidos no estaba en la agenda del gobierno.
El 11 de marzo, en Chile, Tabaré Vázquez se reunió con la Secretaria de Estado Condoleezza Rice y luego declaró que se estaba viendo la forma de ampliar el intercambio comercial con Estados Unidos, pero tres días después, en Caracas, junto a Chávez, volvió a reiterar –esta vez en un tono muy firme y golpeando la mesa- que el tema no estaba en la agenda del gobierno: “Los países grandes siguen fijando cuotas, aranceles altos y subsidios a su producción. ¿Cómo vamos a firmar así un TLC? ¿Dónde está el libre comercio?”.
Pero eso fue en público, porque al parecer en privado habría sido diferente. Según lo contó el propio Tabaré Vázquez a los alumnos de un colegio privado del Opus Dei, la conversación en privado con Chávez habría sido así: Vázquez recordó que Chávez le dijo: “Tabaré, vas a firmar un tratado de libre comercio con el imperio...” “Sí, si es favorable para Uruguay, sí. ¿Tu no le vendés petróleo a Estados Unidos? ¿Cuánto le vendés? Un millón de barriles por día”, recordó que le dijo. Eso significa 38.500 millones de dólares. “Si vos no le vendés más petróleo, yo le declaro la guerra a Estados Unidos”, afirmó ante las risas de la juvenil platea.  Dudo que esta conversación sea cierta, lo digo con todo respeto por quienes creen en Tabaré. No creo posible que en privado le haya dicho eso a Chávez y que en público (y sentado al lado del propio Chávez) haya dicho lo contrario. Y si fue así, entonces debería visitar a un colega para tratarse de un grave problema de esquizofrenia.
Luego diría nuevamente que sí, y nos invitaría a todos a subirnos al tren, para después decir que no porque el TLC era como el de Perú y…él no lo sabía….

(CONTINUARÁ)

domingo, 11 de noviembre de 2012

MI DECEPCIÓN (reflexiones en voz alta – 5ª. Parte)


BARRANCA ABAJO
Hay quienes afirman que el ejercicio del gobierno desgasta, y que por eso los gobiernos pierden apoyo de una elección a otra. Eso explicaría el descenso de popularidad del gobierno del FA.
Claro, esto no explica por qué a otros gobiernos no les sucede lo mismo. Chávez no ha hecho otra cosa que ganar adhesiones desde que está en el gobierno, y la base de sustentación de su gobierno es cada vez más firme, por poner un solo ejemplo.
Tampoco explica por qué razón el FA ya había comenzado a perder apoyo en el primer año de gobierno, y no ha dejado de caer elección tras elección. 2004 fue el último año en que el Frente Amplio como tal creció electoralmente. Inmediatamente después, comenzó un descenso que tuvo su pico más bajo en mayo pasado. Ya en mayo de 2005, los votos obtenidos en todo el país –a pesar de obtener siete nuevas intendencias que se sumaban a Montevideo- fueron menos que los de octubre de 2004. En las internas de todos los partidos de 2009 votaron menos que en las internas anteriores, y en octubre de 2009  un 4% menos que en octubre de 2004 (obteniendo mayoría parlamentaria por un pelito) y teniendo que ir a la segunda vuelta. También en las internas donde se eligen las autoridades del FA la votación había ido creciendo, hasta que en la última cayó abruptamente.  Claro que nadie se hizo una autocrítica (yo solo escuché la del negro Castillo, que dijo cosas como estas: “…la caída de la votación del Frente Amplio respecto al año 2006 muestra "un enojo de los frenteamplistas" hacia algunos temas. Creo que esto está ligado a problemas que tiene la fuerza política, eso era lo que nos hacían saber los frentistas en las asambleas cuando recorrimos el interior del país en las giras que hicimos los candidatos". A pesar de haber votado 52 mil frenteamplistas menos que en 2006, todo el mundo estaba contento. Llegó hasta considerarse una muestra de lo buena que había sido la votación, el hecho de que votaron 40 mil ciudadanos por primera vez. Claro, eso podía verse de otra forma, pero nadie lo quiso ver. Porque eso también significaba que en realidad se habían perdido 92 mil votantes con respecto al 2006 (si había 40 mil nuevos).
NO HAY UNA SOLA CAUSA
Hay gente que tiende a simplificar los hechos políticos, pero estos son terriblemente complejos. Algunas encuestas recientes indicaban una baja en la intención de voto por el Frente Amplio, y varios dirigentes señalaron que estaba incidiendo el affaire PLUNA. Puede ser. Pero el comportamiento político de los pueblos suele tener mayores complejidades como para reducir todo a una sola causa. Cualquier ola, hasta la más apacible, responde al gigantesco bullir en profundidad de fuerzas que tarde o temprano aparecen en la superficie. La gente se entusiasma o se decepciona por causas muy diversas; lo que entusiasma a unos puede decepcionar a otros, y si uno no ve todo el conjunto, todo el universo de posibilidades, encontrará explicaciones sencillas y fáciles de transmitir a sus adeptos, pero seguramente estará alejado de una explicación veraz.
Yo me decepcioné (y me consta que muchos miles de frenteamplistas de la primera hora) a partir de que nuestro primer gobierno, se apartó de postulados históricos de izquierda. Eso generó la pérdida de miles de votantes, pero fundamentalmente de miles de militantes comprometidos con el proyecto de izquierda. Lo cual generó el vaciamiento continuo de los Comités de Base.
Los síntomas más notorios, fueron el desprendimiento de sectores (el 26 de Marzo y parte de la CI), el alejamiento de referentes históricos y éticos, fundadores del FA como Guillermo Chifflet y Helios Sarthou, el comienzo de la pérdida de votos en Montevideo y otros departamentos frenteamplistas). Y si vemos este progresivo deterioro de nuestro capital político, y lo analizamos en el contexto de América Latina, veremos claramente que aquellos países cuyos gobiernos emprendieron cambios realmente profundos y democráticos (en el sentido de que esos cambios se hicieron con la gente), y siguieron siendo antiimperialistas coherentes, han ido creciendo sostenidamente en apoyo popular. Es el caso de los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador. En cambio, aquellos gobiernos que se limitaron a administrar las grandes variables macroeconómicas y repartir una torta que ahora era más grande en función de una coyuntura internacional enormemente favorable, sin afectar en lo más mínimo las relaciones de poder, fueron generando el desencanto, primero en su militancia y luego en los votantes. Algunos irremediablemente perdieron su oportunidad y cedieron el paso a la derecha (Chile) y nosotros nos salvamos raspando (por ahora).
LAS MÁS VARIADAS RAZONES
Pero los gobiernos que se alejan de lo que prometieron, o de lo que la gente esperaba de ellos, van perdiendo apoyos a lo largo de su gestión, y es la suma de esos pequeños desprendimientos los que hacen que finalmente sean abandonados.
Puede que un gobierno, por ejemplo, pierda apoyo de los grupos ambientalistas, por decir algo. Seguramente una buena parte de los ambientalistas de todo el mundo votan a los partidos de izquierda, porque han sido los partidos y militantes de izquierda los que han puesto en la agenda política la defensa del medio ambiente. Y el gobierno del FA comienza su gestión comprándose un problema mayúsculo con la instalación de una mega fábrica de celulosa (enfrentándose de lleno con ambientalistas de ambos lados del río), y luego permite la instalación de más fábricas de celulosa, y proyecta inversiones de minería a cielo abierto, y puertos de aguas profundas en zonas turísticas, etc. etc, entonces, nadie podrá asombrarse que pierda votos y apoyo en esa parte de la ciudadanía.
Si un gobierno promete justicia tributaria, y lanza a los cuatro vientos la consigna “que pague más el que tiene más”, y luego hace una reforma en la cual descarga el peso de la carga fiscal sobre las clases medias (que no son las que tienen más, obviamente), mientras rebaja los aportes del gran capital, que sí es el que tiene más  (rebajando hasta hacerlo insignificante el impuesto al patrimonio), seguramente perderá apoyos en las capas medias de la población.
Si un partido se presenta como el adalid en el campo de los derechos humanos y en la lucha por la verdad y la justicia en lo que tiene que ver con los crímenes de la dictadura, y luego en el gobierno crea cárceles VIP para los torturadores, hace una ley que luego no consigue que se vote porque sus propios dirigentes lo evitan, y su máximo exponente proclama a los cuatro vientos que no quiere “ancianos presos”, cuando esos ancianos son los peores especímenes que ha generado este país en su historia, seguramente ese gobierno perderá apoyo entre los defensores de los derechos humanos.
Si un partido basa su funcionamiento y la mística de su historia en la participación de sus militantes en las decisiones, en la elaboración colectiva de sus principios y de su programa, y luego, cuando está en el gobierno, actúa de una forma totalmente contraria, resolviendo los dirigentes por sí y ante sí, aún en contra de lo que piensan sus militantes, no sería de extrañar que ese partido pierda una enorme cantidad de militantes, y tal vez de votos.
YA HABÍA LUCES AMARILLAS ENCENDIDAS
No fueron pocos los compañeros de izquierda que, antes de asumir el gobierno del FA tenían serias dudas acerca de lo que pasaría, y si realmente sería un gobierno de izquierda, entre ellos destacados dirigentes históricos. Ya muchos años antes, compañeros dirigentes alertaban sobre lo que luego sucedería. El más claro y contundente, sin dudas, José Germán Araújo. En una entrevista que le hiciera Búsqueda, en febrero de 1993, decía Germán: “Estoy muy preocupado por el futuro del Frente Amplio porque veo que de continuar algunas líneas que vienen exponiéndose, el Frente corre el grave riesgo de perder su esencia. Yo concebí siempre al Frente Amplio como la fuerza de cambio de este país y es la última esperanza que nos va quedando. En ese sentido, nadie aguarda que un gobierno Colorado o uno del Partido Nacional pueda modificar esencialmente las cosas. Sin embargo, hay un cierto pragmatismo que está ganando a algunos compañeros del Frente y se está desestimando la posibilidad de promover un cambio profundo. Da la impresión que algunos compañeros están más preocupados por sus ambiciones personales que por los problemas colectivos”.
Y en el año 2004, Helios Sarthou, advertía que el principal factor que ponía en duda la vocación de cambio del FA era la contradicción entre el proyecto electoral y el proyecto político que vivía la coalición de izquierda. "Me parece -sostuvo Sarthou- que se ha encarado un proyecto electoral en detrimento del proyecto político. Tal vez sea una enfermedad de crecimiento que la izquierda enfrenta en determinado momento histórico. El riesgo es que el proyecto electoral pueda crecer predominando sobre el político. El proyecto electoral es no perturbar el logro del apoyo de sectores, cualesquiera sean estos, y componer lo ideológico para captar a todos."
Otros en cambio, comenzaban a ver claramente que sus intereses no iban a ser tocados. En una nota de Búsqueda de noviembre de 2003, se reproducían comentarios del Citigroup en el sentido que “los partidos políticos tradicionales han sido incapaces de impulsar reformas que incrementen el rol del sector privado en la economía", como hicieron otros países de la región en la década pasada. Para el grupo financiero norteamericano, un eventual gobierno del Frente Amplio (FA) a partir de 2005 podría "liberalizar sectores clave en los que el gobierno tiene monopolio y expandir el rol del sector privado en la economía".

miércoles, 7 de noviembre de 2012

MI DECEPCIÓN (reflexiones en voz alta - 4a parte)

Una cuestión previa, antes de continuar. Mi decepción no es de ahora; y tampoco se trata de que estuviera todo este tiempo callado y ahora se me ocurre decir estas cosas, como algunos piensan y dicen. Nunca dejé de decir lo que pensaba en el momento que las cosas ocurrían; públicamente y en los organismos en los que militaba; no me duelen prendas porque nunca miré para el costado.

En junio de 2007, yo escribía en El Popular lo siguiente: “Ser de izquierda seguramente debe ser bregar por la unidad latinoamericana. Siempre luchamos por ello y lo pregonamos, aún cuando los gobiernos de los países hermanos no eran afines a las políticas de izquierda. Porque antes que nada pregonábamos la unidad de los pueblos. Pero la coyuntura actual es inmejorable para una unidad de pueblos y gobiernos en torno a un programa de cambios que nos permita terminar con la dependencia del imperialismo y crear las bases de una verdadera integración latinoamericana. Y entonces nos preocupa la tendencia manifiesta de nuestro gobierno a acercarse fundamentalmente a los Estados Unidos (Tratados de Protección de Inversiones, TLC, TIFA), y a menospreciar todo lo que tenga que ver con lo que expresamos anteriormente. Pareciera que nada nos interesa el Banco del Sur, y que nuestra apuesta seguiría siendo por los organismos multilaterales de crédito al servicio del imperio. Nuestro presidente no concurrió a la asunción de Chávez, ni a la de Evo, Ni a la de Ortega, ni a la de Correa, ni a la cumbre energética de isla Margarita, ni a otras cumbres, y cuando lo hacemos (como en Mar del Plata) y en esa instancia se rechaza el ALCA por parte de todos los países, nosotros nos reunimos aparte con Bush y firmamos un Tratado de Inversiones. Entristece ver que nuestro presidente aún no haya viajado a Cuba, al menos a expresarle personalmente a ese pueblo nuestro agradecimiento por su solidaridad en tantas y tantas circunstancias, como actualmente con la colaboración en la operación milagro” (http://contratapapopular.blogspot.com/2008/06/ser-o-no-ser-de-izquierda-esa-es-la.html).
He hablado de algunas de las cosas que hicimos y que eran contrarias a nuestra tradición de izquierda e incluso contrarias a nuestro propio programa. Y he mencionado alguna que no llegó a concretarse, como la del TLC, aunque se firmó un TIFA, que aunque en silencio, sigue funcionando.
Pero hubo otras que por suerte tampoco llegaron a concretarse.  Un ejemplo digno de mencionarse, es el proyecto de autonomía del Banco Central. En la década del 90 -y siguiendo el rumbo del Consenso de Washington- se planteó como una panacea la autonomía del BCU, y nuestro Frente Amplio sistemáticamente se opuso; pero cuando llegamos al gobierno, el equipo económico se planteó llevar adelante la autonomía (cosa que por cierto no estaba en el programa), y el proyecto ni siquiera fue redactado por los técnicos (muchos y muy buenos) del gobierno o de nuestra fuerza política, sino que fue encargado a un estudio jurídico privado especializado en el asesoramiento a empresas nacionales y extranjeras (el estudio del integrante del Opus Dei, Carlos E. Delpiazzo). Patético. Similar suerte corrieron otros intentos en el campo de los derechos humanos.
EL CAPITULO DE LOS DERECHOS HUMANOS
El tema de los derechos humanos, había comenzado a manejarse de buena forma por el gobierno del FA. Se ingresó a los cuarteles en la búsqueda de los desaparecidos; se aplicó correctamente el artículo 4 de la Ley de Impunidad, excluyendo de la misma los casos que obviamente no comprendía; los represores tuvieron que comenzar a desfilar por los juzgados; se procesó y encarceló a un grupo de ellos; se procesó y encarceló al ex dictador Juan María Bordaberry; etc. Esto es, se estaban dando pasos significativos en el sentido de restañar las heridas de los uruguayos y de mitigar la vergüenza de haber convalidado por miedo la ley de impunidad. Todo bien…es eso lo que uno pretendía de un gobierno del FA.
El gobierno había actuado sin duda mejor que los anteriores, pero como decía mi maestra: “puede y debe rendir más”. Había una necesidad imperiosa de anular la ley de impunidad. El gobierno frenteamplista permitió la actuación independiente de la justicia excluyendo de la ley de caducidad un número importante de casos, pero en muchos otros, como por ejemplo el de María Claudia García de Gelman, no se había podido por la existencia de la ley de caducidad, de donde se desprende que la ley era un obstáculo para la verdad y la justicia plenas, por lo que había que anularla. Porque además, y pese a los avances en la adecuación de la legislación interna a los tratados internacionales ratificados por nuestro país, nuestro país había recibido la observación de Naciones Unidas por “la vigencia que aún subsiste de la ley Nº 15.848 de caducidad de la pretensión punitiva del Estado”. Y no sólo recibíamos observaciones de las Naciones Unidas. También la Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió al Estado uruguayo que continuaba incumpliendo la Resolución 29/92 y las recomendaciones que hacía ya 15 años se le hicieran ante la incompatibilidad de la Ley de Caducidad con los convenios internacionales firmados por el país. Por lo tanto, no había otra forma de levantar las observaciones de los organismos internacionales respecto al tema de los derechos humanos que anular la ley de impunidad. Esa sería también la única forma de dar cumplimiento a lo que el propio programa del FA mandataba: “El gobierno del EP-FA deberá adoptar una posición clara de que las normas de un tratado sobre derechos humanos tienen igual valor que la ley nacional”; “El derecho internacional de los derechos humanos viene a completar el andamiaje de protección a los derechos humanos que cada Estado ha construido en su derecho interno. Derecho internacional e interno no se deben contraponer, sino complementar”; etc.
Lo reitero; lo que se hacía estaba bien, aunque no era todo lo que se podía hacer. Era obvio que faltaba voluntad política para avanzar. Sin embargo, como dijeran algunos analistas en ese entonces, el gobierno venía ganando por goleada ese partido y comenzó a hacerse goles en contra, hipotecando todo lo hecho.
Uno de esos hechos deplorables y que nos revolvían (y revuelven) las tripas a más de uno, fue la construcción de una cárcel VIP para albergar a los militares y policías procesados por las graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Condiciones privilegiadas para presos privilegiados.
El otro hecho deplorable, fue que Tabaré Vázquez y un grupo de sus ministros hicieran suyo y enviaran al parlamento, el proyecto de reparación económica pergeñado por una organización fascista e impulsado por el diputado colorado (y ultraderechista) Daniel García Pintos. Cosas como estas son las que muchos quieren que aceptemos sin abrir la boca, porque en definitiva se bajó la pobreza y aumentaron los salarios (aunque 900 mil uruguayos ganen menos de 10 mil pesos).
Similar decepción y, por qué no, asco, nos provocó a muchos la consigna del “Nunca Más Hermanos contra Hermanos”, creación del presidente Vázquez. Tabaré pretendía transformar la fecha del 19 de junio (nada menos que el natalicio del prócer) como instancia de reconciliación entre los que se habían enfrentado en el pasado.  Una burda manipulación de la consigna de los familiares de las víctimas de la dictadura y del pueblo todo, del “Nunca Más Terrorismo de Estado”. Era un mero intento de dar vuelta la página de la historia antes de tiempo. Un intento de reconciliar a quienes aún seguían buscando a sus familiares y amigos desaparecidos, con aquellos que los habían hecho desaparecer y seguían ocultando la verdad, además de seguir reivindicando la dictadura. Pero además, como tantas otras cosas, se largaba al ruedo como un hecho consumado, sin consultarlo con nadie, pretendiendo con ello embretar a los legisladores para que no tuviesen más remedio que votarlo.
EN EL SEGUNDO GOBIERNO
Ya en el segundo gobierno del FA, la actuación en el tema de los derechos humanos alcanza el paroxismo en cuanto al repudio suscitado en gran parte de los ciudadanos de izquierda. Pero no me voy a extender demasiado en esto porque son hechos bien frescos y que todos recuerdan.
En realidad el bochorno comienza antes de instalado el gobierno, ya desde la campaña electoral, cuando los candidatos de la fórmula frenteamplista ni siquiera mencionan en sus discursos de campaña el plebiscito por la anulación de la ley de impunidad. Uno de ellos, Danilo Astori, ni siquiera había firmado la papeleta, y el otro la firmó aduciendo razones incomprensibles.
El plebiscito se perdió, y luego sufrimos el bochorno del proyecto de ley que fracasó gracias a la intervención del presidente y el vicepresidente, que concurrieron juntos a hablar con los legisladores frenteamplistas para convencerlos de que no lo votaran. Solo convencieron a uno –a veces un traidor puede más que mil valientes-, pero eso alcanzó para que lograran sus objetivos. El proyecto naufragó en el Parlamento el 19 de mayo de 2011, y al otro día se registró la mayor marcha por verdad y justicia desde que la misma se realiza, con más de 100 mil participantes.
Ni hablar de las constantes alusiones a los “pobres viejitos”, que no deberían estar presos sino en sus casas con sus familias. Cosas que no sorprenden, por supuesto, ya que en agosto de 2009, cuando José Mujica era todavía candidato a presidente, durante una visita a Santiago de Chile, dijo: "A mí no me interesa la gente presa, me interesa la verdad. Porque la verdad es la forma superior de castigo para los que son responsables de los atropellos. Ya han pasado muchos años desde los hechos y detesto tener ancianos presos". Ni de las presiones ejercidas sobre las juezas que dignamente ejercen su profesión y actúan en las causas sobre derechos humanos.
En fin, demasiadas razones para dejar de militar en una fuerza política que ya no es de izquierda. Cuando uno deja de creer en Dios, no tiene sentido ir a la iglesia los domingos, salvo para saludar al cura y a los demás feligreses.
(CONTINUARÁ)

HERIDAS DE CONSIDERACIÓN

(publicado esta semana en VOCES) Finalmente Sendic le abarató los costos políticos del berenjenal en el cual él mismo hab...