viernes, 18 de diciembre de 2009

LA ECONOMIA EN EL NUEVO GOBIERNO (tercera parte)


Resumiendo nuestro análisis de la pasada semana, digamos que, en el marco internacional de crisis que describíamos, el segundo gobierno del FA está en mejores condiciones para enfrentar el escenario adverso (debido a los logros obtenidos por la actual gestión). Pero sin embargo –advertíamos- es lógico esperar algunas restricciones comerciales, ya que el mundo que se viene en lo inmediato es un mundo que crecerá más lentamente y por tanto demandará menos bienes y servicios. Y no hay que descartar que se presenten problemas, por ejemplo en materia de precios de los productos exportables y de acceso al financiamiento internacional, así como una reducción de la inversión extranjera directa. Como modo de enfrentar estas eventualidades, señalábamos la importancia de la integración regional y continental con los mecanismos que han sido creados (MERCOSUR, ALBA, BANCO DEL SUR, FONDO BOLIVAR ARTIGAS, etc.), de la canalización del ahorro uruguayo hacia la inversión productiva, de la inversión del propio Estado, de la inversión extranjera (en determinadas condiciones), y de las herramientas fiscales.
EL ROL DEL ESTADO
En ese marco, será sumamente relevante el papel que deberá jugar el Estado. Por un lado, por la situación que describíamos anteriormente, y por otro, porque una estrategia de desarrollo como la que nos proponemos implica un rol activo del Estado. En este punto el Frente Amplio es absolutamente claro sobre su visión, y en el Programa se establece que “El abstencionismo de los gobiernos pasados no logró más que sumirnos en una crisis tras otra, en que el aparato productivo no se especializara, que la inversión no creciera, que el desempleo se elevara a las nubes, que la pobreza y la marginalidad crecieran. El primer gobierno del Frente Amplio demostró que esa tendencia puede cambiarse y en el segundo gobierno profundizará los cambios”. Los gobiernos de los partidos tradicionales de las décadas anteriores decían que el mercado, funcionando libremente, asignaba los recursos en forma óptima, por lo cual no debían existir políticas que “distorsionaran” el funcionamiento del mercado. Y en la práctica, fueron eliminando prácticamente todas las políticas sectoriales en forma sistemática. La concepción frenteamplista es totalmente diferente. Tenemos una mirada de mediano y largo plazo, con lineamientos estratégicos para cada sector y a su vez articulados en un programa global de desarrollo. Por eso queremos un Estado participando activamente. Y ese rol activo del Estado es defendido con tanto énfasis y es tal la importancia que nuestro Frente Amplio le asigna, que está dispuesto remover los obstáculos que en la etapa actual se presentaron para que este rol estatal fuera posible. En ese sentido, el programa seña que “En esta etapa, la profundización de las reformas estructurales hacen necesario habilitar los marcos normativos adecuados para procesarlas. Para ello, entre otras medidas, será necesario incluso convocar una Convención Nacional Constituyente dentro del primer año de gobierno”.
Pero está claro que el rol activo del Estado no alcanza, que además se hace necesario el involucramiento de todos los actores sociales. Por parte de los empresarios se necesita una actitud competitiva, innovadora, comprometida con el cambio técnico, en un marco de responsabilidad social. Y a su vez la participación activa de los trabajadores porque el trabajo y la calidad del mismo tienen un rol central en el funcionamiento de la economía.
LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA
El rol activo del Estado tiene también -como uno de sus objetivos básicos- promover una estructura productiva compatible con el desarrollo nacional en el mediano y largo plazo, y que permita que nuestra producción no sólo abastezca el mercado interno con alimentos, materias primas y manufacturas, sino que nos permita acceder a los mercados
internacionales más exigentes con producción competitiva y de mayor valor agregado.
Como país pequeño que somos, no podemos competir en cuanto a volúmenes de producción, pero sí nos proponemos generar factores competitivos en productos específicos orientados a mercados segmentados donde la competencia se basa menos en el precio y más en otros factores.
Do criterios básicos entonces para la conformación de esa estructura productiva: la competitividad y la generación de empleo productivo. Y por lo tanto, habrá que elegir los rubros que nos permitan avanzar en políticas activas, sectoriales y selectivas; rubros y actividades económicas con posibilidades de competitividad actual y futura. Y en ese sentido sostenemos que es posible aprovechar más nuestras riquezas naturales en beneficio del país y de su gente, mediante la participación del Estado en algunas áreas estratégicas mediante la creación de entes testigos donde sea necesario, constituyéndose en palancas del desarrollo y en herramientas para transformaciones productivas profundas.
Pero además, esa estructura productiva deberá contemplar otros criterios, como el contenido tecnológico, valor agregado, homogeneidad y complementación con cadenas productivas, que son elementos básicos para avanzar hacia el desarrollo y que nos harán avanzar hacia un proceso de integración y articulación entre los distintos sectores. Y por eso la política económica tendrá que promover la innovación, la calidad y la diversificación productiva, teniendo en cuenta que el agregado de conocimiento a la producción es posible en todos los sectores económicos, desde los más tradicionales a los más novedosos. Para lograr estos resultados el nuevo gobierno se propone políticas que tendrán como objetivo generar habilidades y capacidades competitivas en las empresas de todos los sectores económicos. Es decir que se promoverán proyectos compatibles con las prioridades definidas en el modelo de desarrollo en toda la economía, sin priorizar a ningún sector en forma específica. Esto implicará sin duda la reducción de impuestos a las empresas que concluyan convenios con la UDELAR para aplicar nueva tecnología, y que ningún producto de desarrollo nacional tenga que pagar un impuesto mayor que el producto importado, como forma de evitar la competencia desleal de productos importados por los nacionales. De la misma manera, ningún producto importado estará exonerado de impuesto si el mismo de origen nacional lo está pagando. Estas políticas sectoriales se dirigirán a promover las empresas de los sectores considerados prioritarios, y pondrán énfasis en la mejora de la competitividad en una lógica de cadenas productivas y conglomerados, buscando la agregación de valor.
En el sector agropecuario, se promoverán en algunos subsectores políticas que mediante la incorporación de investigación e innovación tiendan a maximizar una producción competitiva que incorpore el máximo valor agregado posible. En otros subsectores se apoyarán producciones que se entiendan estratégicas para asegurar el abastecimiento de alimentos a nuestra población en cantidad, calidad y oportunidad, mediante políticas diferenciadas que atiendan a los productores familiares y trabajadores rurales. En este plano se inserta por ejemplo la creación del ente estatal del mar que incluya: flota nacional control del “empadronamiento de buques”, adecuación y utilización del astillero de la Armada, frigorífico pesquero para el abasto interno y plan de educación alimentaria.

LA ECONOMIA EN EL NUEVO GOBIERNO DEL FRENTE AMPLIO (segunda parte)


Es en el marco internacional de crisis que describíamos en el artículo de la pasada semana, que el segundo gobierno del Frente Amplio procurará llevar adelante su programa, que en lo económico –decíamos- se propone crecer pero manteniendo a su vez el crecimiento del empleo (en número, calidad y remuneraciones) y combatiendo la pobreza y la indigencia, mediante la acción conjunta de todas las políticas: la económica, la productiva, la de innovación, la educativa, la social y la cultural en una estrategia que buscará lograr el país productivo con justicia social del que hemos hablado tantas veces.
EL PUNTO DE PARTIDA
El primer capital importante con el que contamos para llevar adelante nuestro programa con éxito, son los logros alcanzados en el actual gobierno. El país está sin dudas en mejores condiciones para enfrentar un escenario internacional adverso, en la medida en que ha reducido sus vulnerabilidades. Un país que a pesar de los pesares sigue creciendo, y que acaba de lograr una nueva baja en el nivel del desempleo (la última medición por parte del INE se ubica en un histórico 6,4%). Por otra parte, un endeudamiento público que no nos deparará ningún sobresalto ya que es absolutamente manejable, una política fiscal responsable, y una política monetaria y cambiaria consistentes con los objetivos de empleo, inflación y competitividad.
No obstante, es lógico esperar algunas restricciones comerciales, ya que el mundo que se viene en lo inmediato es un mundo que crecerá más lentamente y por tanto demandará menos bienes y servicios. De manera que no hay que descartar que se presenten problemas, por ejemplo en materia de precios de los productos exportables y de acceso al financiamiento internacional, así como una reducción de la inversión extranjera directa.
LA IMPORTANCIA DE LA INTEGRACIÓN
En ese marco, con un comercio que difícilmente retomará los niveles de dinamismo de antes, se hace aún más relevante el MERCOSUR y los acuerdos comerciales dentro del bloque a la vez que la acción en conjunto para acceder a mercados externos cada vez más exigentes (que hace necesario privilegiar el desarrollo de actividades que incorporen cada vez más tecnología y valor agregado). Sin olvidar que coexisten diversos ámbitos (ALBA, CAN, UNASUR, ALADI) que debemos considerarlos como parte de un mismo proceso. Porque en el marco de la crisis que hemos señalado, los bloques geopolíticos tenderán a asumir la función de los Estados, y los países pequeños que no se integren en esos bloques necesariamente perderán soberanía. La cumbre del MERCOSUR recientemente realizada dejó algunas cosas encaminadas, y el canciller argentino, Jorge Taiana dijo que su gobierno -que asume hoy la presidencia pro-témpore del bloque por un semestre- tiene "mucha expectativa" en seguir avanzando en "temas que quedaron pendientes y están muy cerca de terminarse como la eliminación de la doble imposición arancelaria y la discusión del Código Aduanero". También informó el canciller argentino que se buscará relacionarse con los países del Golfo y otras rondas como la que se hizo en Ginebra entre el Mercosur e India. Recordemos además que el programa del Frente Amplio
INVERSIONES
En cuanto a la inversión extranjera directa, Uruguay está en condiciones inmejorables para convertirse en un polo de atracción de la región, en la medida que dispone de una estabilidad política y económica envidiable, una posición geográfica estratégica, una inserción internacional en la región y el mundo y recursos humanos de primera. Pero como hemos dicho otras veces, no somos partidarios de cualquier tipo de inversión. Desde nuestro punto de vista las inversiones extranjeras que queremos son aquellas que estén en consonancia con los objetivos de desarrollo que se fija el país. Hablamos de que las mismas deben venir acompañadas de incorporación tecnológica, empleo calificado y formación de capacidades. Pero además, entendemos que el verdadero desarrollo de la estructura productiva del país se dará en la medida de que se logre canalizar el ahorro nacional hacia la inversión productiva (los depósitos uruguayos en el exterior duplican lo que Uruguay capta de no residentes) y se logre a su vez la conformación de un sector empresarial nacional que apueste al desarrollo nacional asumiendo los riesgos y las responsabilidades correspondientes. Esto es también lo que plantea el Programa del Congreso Zelmar Michelini, cuando dice que “No hay crecimiento, ni aumento, ni mejora de la calidad del empleo sin inversión enmarcada dentro de una estrategia nacional productiva, por eso promover y desarrollar las mismas, incluida la estatal, es requisito necesario y fundamental para el logro de los objetivos planteados en el programa del FA. La inversión global puede y debe crecer a partir de reorientar el ahorro nacional, en sus diversas formas, hacia el desarrollo de la inversión interna. También es clave que el estado fije un conjunto de parámetros de negociación para lograr la efectiva contribución de la inversión extranjera al proceso de desarrollo nacional.”
Y como allí se señala, también es importante la inversión que se realice desde el propio Estado, y en ese sentido es auspicioso lo que dijera el compañero Mujica, en la sede del BID, en el sentido de que el nuevo gobierno no le teme al endeudamiento cuando se trata de inversiones que son "claras y determinantes". Así como es igual de auspicioso el apoyo que el BID piensa dar al país en cuatro áreas fundamentales que fueron definidas por el nuevo equipo de gobierno del FA: infraestructura en transporte, energía y educación, así como en la línea de apoyo que ya se viene realizando a las micro, pequeñas y medianas empresas (Pymes). El presidente del BID, Juan Andrés Elhordoy dijo: “El presidente (electo) planteó en su campaña una serie de temas que, en esencia, son el contrato que tiene con los uruguayos, y sobra decir que en esos temas el banco está dispuesto a ofrecer toda la ayuda que sea posible y necesaria”. En línea con estas inversiones en infraestructura, hay que recordar lo que ya fuera anunciado por nuestro gobierno en el sentido de que vamos hacia la recuperación del ferrocarril para el país, con una inversión de U$S30 millones que se suman a los U$S38 millones en rieles que se adquirieron hace una década y no se utilizaron.
LO FISCAL
Y como es lógico, la política fiscal estará íntimamente imbricada con el tema de las inversiones. El nuevo gobierno profundizará los cambios realizados manteniendo el objetivo primordial de sustituir gradualmente los impuestos al consumo por impuestos a la renta y a la riqueza. Y en ese sentido la rebaja del IVA será uno de los objetivos, así como la promoción de la equidad en el IRPF mediante el aumento del mínimo no imponible, y el aliento a la inversión deberá provenir de estímulos fiscales específicos con contrapartida, disminuyendo los de carácter global. El sistema tributario deberá seguir siendo consistente con los diversos mecanismos de promoción de inversiones con que cuenta el país, beneficiando el desarrollo de emprendimientos generadores de empleo, de mayor valor agregado, de innovación tecnológica, de mejor calidad de procesos y productos, etc. Pero además el nuevo gobierno del FA pondrá el acento en las cuestiones de largo plazo, de manera que la inversión pública sea más predecible y permita que el gasto crezca en función del crecimiento de largo plazo de la economía más allá de los vaivenes coyunturales de los mercados internacionales.

viernes, 4 de diciembre de 2009

LA ECONOMÍA EN EL NUEVO GOBIERNO DEL FRENTE AMPLIO



(Primera parte: El marco internacional)
El segundo gobierno del Frente Amplio procurará transformar el Uruguay en el marco de una concepción integral del desarrollo, esto es, un desarrollo económico pero también social. Esto implica que el necesario crecimiento deberá ir acompañado de un aumento del empleo, en número, en calidad y en remuneraciones; pero también de un aumento de la independencia y la soberanía política, económica, productiva y cultural respecto de los países centrales y de las grandes empresas y grupos trasnacionales. Lo que sin duda implicará (como indica el programa del Frente Amplio) “la acción conjunta de todas las políticas: la económica, la productiva, la de innovación, la educativa, la social y la cultural”, ya que habrá que articular todas esas política en una estrategia única cuyo fin principal será lograr un país más justo y equitativo.
El panorama mundial de la crisis
El sistema capitalista se encuentra sumido en una profunda crisis, que lo afecta tanto económicamente (está agotado) como políticamente (sin respuestas estratégicas) y socialmente (en profunda decadencia). Crisis que por otra parte ya comenzó a afectar a los trabajadores, que empiezan a sentir los efectos a través de la desocupación y de las rebajas salariales, y que viene siendo manejada (por decirlo de alguna manera) desde los bancos centrales y los grandes centros de decisión de EEUU y Europa. El método aplicado por estos centros de decisión, ha sido el de inyectar enormes cantidades de dineros estatales para rescatar de la quiebra al sistema capitalista privado, aún corriendo el riesgo de crear nuevas "burbujas" como resultado de la emisión de endeudamiento público y la especulación financiera en los mercados internacionales (las bolsas de Asia se derrumbaron el viernes pasado debido a la onda expansiva provocada por la crisis de deuda en Dubai). El propio director del Banco Mundial, Robert Zoellick, advirtió en un artículo el diario Financial Times que existe riesgo de que se esté produciendo una nueva burbuja en los mercados bursátiles. Según el especialista en asuntos económicos de la BBC Andrew Walter, Zoellick cree que el aumento del precio de las acciones en las principales bolsas mundiales, de las propiedades inmobiliarias en varios países asiáticos o el elevado precio del oro podrían ser síntomas de esa burbuja. Lo que es claro, es que el resultado de estos "rescates" fue la reactivación y las ganancias de los grandes bancos y de las grandes empresas que cotizan en los centros financieros mundiales, pero fueron totalmente inútiles a la hora de recuperar el consumo y el empleo, los elementos básicos de la economía real capitalista. El sistema capitalista recuperó la rentabilidad de las finanzas, pero no pudo restablecer el funcionamiento pleno de la "economía real" que ha pasado de la crisis financiera a la crisis económica y a la crisis social, con su primera manifestación que es el desempleo, y el aumento de la pobreza y el hambre.
En América Latina
La crisis mundial afecta a América Latina como a todo el mundo, y por proximidad geográfica es la región del mundo que tiene mayor dependencia del mercado de los EEUU en cuanto a porcentaje. También es la región del mundo en la cual el porcentaje de inversión estadounidense es más alto sobre el total. En ambas variables, América Latina depende más de EEUU que de Europa o Asia. Además, se trata de una región exportadora de alimentos, minerales y energía y los precios de exportación de estos productos se mueven en línea con la volatilidad de Wall Street que se contagia a todo el mundo, dando por tierra con la teoría del desacople, de acuerdo a la cual una crisis en la primera economía del mundo iba a tener menor efecto que en el pasado, por la emergencia de China e India. La OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos) ya indicó en su informe publicado en Portugal durante la XIX Cumbre Iberoamericana que a consecuencia de la crisis económica global, "39 millones de personas más caerán bajo el nivel de pobreza en América Latina a fines de 2010". Expresó también que "Quedarán virtualmente anulados todos los progresos obtenidos en los cinco años que precedieron a la crisis", que estalló en septiembre de 2008 con la quiebra de Lehman Brothers. Se augura asimismo que la pobreza aumentará casi 7 puntos antes de finales de 2010, debido a que el PIB per cápita caerá un 3,6% en 2009 y crecerá un 1,3% el próximo año. Un total de 189 millones de latinoamericanos vive en la pobreza, un 34% de la población total de unos 550 millones, según el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), divulgado hace pocos días. Otro factor que afecta duramente a los países latinoamericanos, es el de las remesas de los emigrantes. Muchos fueron severamente golpeados por la destrucción de empleo en los países europeos y en los EEUU, debido a su concentración en los sectores más afectados por la recesión, como la construcción y el turismo. Claro que los efectos sobre los distintos países no son los mismos. México y América Central sufrirán la recesión al exportar menos al mercado de los EEEU. Venezuela sufrirá por la caída en los precios del petróleo. Brasil por la volatilidad financiera y la competividad. Chile por la caída del precio de los minerales y Argentina y Uruguay por el de los alimentos y otras materias primas.
Qué puede pasar
El sistema capitalista en su conjunto se encuentra en una suerte de dilema: Si los bancos estatales dejan de acudir al rescate de los bancos y grandes empresas privadas (empresas automotrices estadounidenses, por ejemplo), existe el riesgo de una recaída de la crisis financiera con un impacto negativo en el proceso (lento y apenas incipiente) de recuperación de la economía real. Pero si se continúa con la utilización de los dineros públicos para salvar al capital privado, se corre un riesgo no menor que el anterior, y es el estallido de una crisis de endeudamiento de los gobiernos (tanto centrales como emergentes y subdesarrollados) que puede convertir a los bonos públicos en algo similar a lo que fueron las hipotecas subprime y los bonos "tóxicos" que encendieron la mecha de la crisis). Dicho de otra manera: La crisis financiera producto de la “burbuja inmobiliaria” hundió a las empresas y bancos capitalistas privados, pero el posible colapso que produciría una endeudamiento público sideral -y la consecuente insolvencia de pago- puede hundir a los Estados capitalistas en una quiebra generalizada a nivel planetario. Una propuesta intermedia, que permitiría al menos distender la crisis social y prolongar el desenlace, ha sido la de cobrar impuesto a la "renta financiera", de manera que el Estado haga pagar la crisis de la burbuja y la reactivación de la economía al capitalismo privado, ya fue prácticamente desestimada en la última cumbre del G-20. Puede decirse entonces que aparte de la discusión de mantener o levantar los estímulos estatales -pagados por el conjunto de la sociedad- en los grandes centros del capitalismo mundial no se manejan demasiadas alternativas para sobrellevar y controlar la crisis que avanza en forma acelerada hacia lo social. Es en este panorama mundial –muy someramente esbozado- que el segundo gobierno del Frente Amplio intentará llevar a cabo el programa comprometido ante toda la ciudadanía. En próximos artículos desarrollaremos algunas de las líneas contenidas en ese programa nacional, popular y democrático.

LOS HOMBRES DE LA BOLSA

(publicado esta semana en semanario VOCES) El tema no es nuevo, y cada tanto vuelve al tapete, como tanta cuestión en este país. ...