jueves, 30 de octubre de 2008

LO PRIMERO ES LO PRIMERO



Parecería ser una cuestión de sentido común. Cuando se elabora un programa de gobierno, es vital analizar el contexto geográfico e histórico en el que el mismo se aplicará. Para ello, necesariamente hay que partir de un análisis de cómo está el mundo, cuales son las principales características, las situaciones más destacadas del panorama internacional, los hechos más importantes que pueden afectar la marcha de la economía a nivel mundial, las relaciones principales entre las potencias y de éstas con los países de la periferia, los conflictos en curso, los latentes, etc. Luego, debería hacerse un análisis de la situación regional, de su economía, de los procesos de integración, de los conflictos, de la situación política en general y de aquellos aspectos que por su relevancia puedan afectar a la región y a nuestro país. Recién después de ello, deberíamos entrar al análisis de la situación de nuestro país inserto en esa realidad mundial y regional, para a partir de ahí, estar en condiciones de saber cuales son las acciones de gobierno que encajan en todo ese contexto general, o cuales serán las medidas de política económica y de política exterior que nos permitan posicionar mejor a nuestro país en ese contexto.
EL NUEVO PROGRAMA
Ese es el método que por ejemplo se sigue en los “Grandes lineamientos programáticos para el gobierno 2005-2009”, aprobados por el IV Congreso Extraordinario “Héctor Rodríguez” en el año 2003. El mismo comienza con una breve introducción en la que señala lo que habían sido las últimas décadas de gobiernos blanquicolorados, adelanta los temas que se van a tratar en el documento, y luego arranca con el primer punto: EL CONTEXTO INTERNACIONAL. El documento que baja para el próximo Congreso “Zelmar Michelini”, comienza también con una introducción -ésta es casi cinco veces más larga que la anterior- en la que hace un análisis (criticable en más de un aspecto) de lo que fueron los primeros cuatro años de gobierno frenteamplista, y de inmediato se lanza a lo que será “Una estrategia de desarrollo nacional”. Así, sin más. Recién 22 páginas después, cuando ya desarrolló todo lo que será el gobierno del FA 2010-2014, le dedica siete párrafos (una tercera parte de lo que le dedica a la introducción) al contexto internacional, como un subtítulo del capítulo denominado “PRINCIPIOS DE LA POLITICA INTERNACIONAL”. Pero aunque parezca mentira, a lo más importante de todo, a lo que va a ser el dolor de cabeza del mundo entero en los próximos años, a la crisis económica mundial, el documento le dedica –dentro de ese subtítulo que en realidad se llama “contexto general”- apenas tres renglones (en un documento de formato diario de 24 páginas), que transcribimos en forma textual: “La crisis financiera actual plantea un recrudecimiento de las contradicciones entre el capital financiero y el productivo, entre las necesidades de regulación de los Estados y el capital especulativo, entre las masas de trabajadores y la búsqueda de lucro del capital”. Eso es todo. El tema que domina los titulares de todos los diarios y medios de comunicación del mundo entero, y que modificará de raíz la política internacional de los próximos años, solo merece en el documento programático de nuestro Frente Amplio esos tres renglones.
No estamos en condiciones de predecir como será el mundo en los próximos diez años; y los manotazos de ahogado que dan los estadounidenses y europeos para salir de la crisis nos están diciendo que nadie, ni siquiera los que disponen de más información, están en conocimiento de la magnitud real del problema y su posible duración. Pero lo que si es seguro es que nos encontramos ante un cambio radical en el modelo económico, que generará transformaciones importantísimas en la política internacional, como resultado de los profundos desajustes en las economías hasta ahora dominantes.
Ningún país del planeta parece inmune a la crisis financiera internacional desatada en los Estados Unidos por las hipotecas subprime. Tampoco nuestra región, que fue protagonista de un crecimiento sostenido en los últimos tiempos, gracias a la creciente inversión extranjera y al auge de las materias primas, entre otros motivos. Crecimiento que seguramente se verá afectado como consecuencia de la contracción del crédito en todo el mundo, que ya está afectando a la economía real, por lo cual América Latina experimentará en los próximos años un descenso significativo de sus ingresos por exportaciones y de las inversiones extranjeras. Aquello que comenzó como un problema financiero afecta hoy a la economía real, y tanto Estados Unidos como Europa (más de la mitad de la economía mundial) están en recesión (disminución del consumo, desempleo, baja de salarios, disminución de la producción, etc.). Aquellos que pronosticaban que esto no sería problema ya que el mercado chino absorbería la demanda, hoy ven que las economías asiáticas disminuyen su ritmo de crecimiento, y destacados analistas sostienen que no es improbable una crisis de sobreproducción en China, debido a que allí se concentra una sobre acumulación de capital que en un momento dado se tornará insostenible. No hay que olvidar que el mercado final para sostener toda esa producción china es el mercado mundial, y una retracción de éste pondrá sin duda en evidencia esa sobre acumulación de capital.
Y eso, como decíamos en nuestro artículo de la semana pasada, de ninguna manera debe estar ausente en el análisis, a la hora de elaborar programa. Si estas cosas no se tienen en cuenta, seguiremos proponiendo en medio de una crisis del modelo capitalista, soluciones capitalistas. De alguna manera –con estos olvidos- se explica que en el documento se siga insistiendo con el regionalismo abierto, al que ahora se le cambia de nombre y se lo llama “inserciones competitivas simultáneas” o también “bilateralismo múltiple” (ver pág.23, primer columna), eufemismos que en realidad quieren decir que apoyamos de palabra el MERCOSUR pero que en realidad queremos tener las manos libres para acuerdos comerciales bilaterales como los que intentamos hacer con EEUU vía TLC o TIFA. Pero además, cuando se tiene en cuenta la situación internacional de crisis, son muchos los elementos que seguramente tienen que cambiar. Ya seguramente la estabilidad macroeconómica no será un objetivo en sí mismo, sino que tendrá que estar sujeta a los objetivos de desarrollo productivo y justicia social. Y sin duda que en ese marco de crisis el Estado deberá ser un actor de primer orden, no solo ejerciendo sus funciones de control y regulación (que deberá seguir ejerciendo), sino en la producción directa. Y seguramente habrá que cambiar la estructura productiva basada en las materias primas agrícolas, por un sistema que permita la agregación de valor y la generación de empleo genuino tendientes a evitar la influencia de los vaivenes de los precios internacionales. Y ni que hablar de una profundización de la integración regional, fundamentalmente aquella que como el ALBA, pone énfasis en la lucha contra la pobreza y la exclusión social y se basa en la colaboración y complementación política, social y económica entre países de América Latina.

jueves, 23 de octubre de 2008

EL TELÓN DE FONDO



Los frenteamplistas entramos en la recta final que nos conducirá al V Congreso Extraordinario Zelmar Michelini. En estas instancias, lo que está en el tapete es la discusión del documento base elaborado por la Comisión de Programa del Frente Amplio, y para ello, es absolutamente necesario tener algunos puntos de referencia. Sin duda que uno de los puntos de referencia más importantes es el Programa aprobado por el IV Congreso Extraordinario Héctor Rodríguez, por lo que significa ese Programa en sí mismo, en cuanto a la profundidad del mismo y a toda su riqueza, pero también para poder analizar cuánto hemos avanzado y cuánto nos queda por cumplir del mismo. Y por supuesto que habrá que tener presente el Programa aprobado en el V Congreso Liber Seregni, ya que recoge lo medular del anterior y le incorpora nuevos elementos (por ejemplo el tema del ALBA), a la vez que despeja dudas en algunos puntos (por ejemplo acerca de los TLCs.). Los comunistas tenemos, además, un documento invalorable para hacer aportes y enriquecer el documento base, y es la plataforma programática aprobada en nuestro reciente 28 Congreso.
REGISTRAR LOS CAMBIOS
Sin embargo, junto al análisis de los documentos mencionados, debemos reiterar lo dicho en artículos anteriores (1): “Los análisis que tienen que ver con los pasos que el Frente Amplio debe dar de aquí en adelante, (lo que resta de gobierno, la elaboración del programa para el próximo período, los candidatos para las próximas elecciones, etc.) necesariamente deben hacerse desde una perspectiva más amplia y profunda, que integre la situación actual del capitalismo, las perspectivas mundiales y de la región y nuestra propia realidad”. Y es que el programa nunca es un programa para una situación atemporal. El programa es el conjunto de medidas que, a todos los niveles, se deberían aplicar en el país en una determinada coyuntura histórica. Sin olvidar la proyección de futuro y el carácter de proyecto de país que el programa debe tener, pero se trata de un programa que en lo sustancial se aplicará en un período de gobierno de cinco años. Y las coyunturas históricas cambian; y en los últimos años los cambios han sido notables. Ha cambiado el país, la región y el mundo. Algunos de esos cambios han sido en un sentido positivo. Recordemos que en lo económico, el ALCA tenía fijado su nacimiento para enero de 2005; hoy está muerto y enterrado, y lo que está en el horizonte es el ALBA. En lo financiero era el reino del FMI y del Banco Mundial; hoy tenemos el Banco del Sur. En lo político los avances han sido espectaculares. Recordemos que nadie en Latinoamérica convalidó el golpe de estado en Venezuela en 2002, pese a Washington, y que tiempo después todos repudiaron el ataque colombiano al territorio de Ecuador. Más allá de las contradicciones, parecería que ahora son los propios latinoamericanos los que resuelven sus problemas y en ninguna de estas crisis EEUU pudo ejercer el papel de antaño. En el plano militar, a la ingerencia del Comando Sur y la reactivación de la IV Flota, hoy surge la posibilidad de un Consejo Sudamericano de Defensa. Y en lo diplomático los cambios no son menos sorprendentes: Rafael Correa no renovará el uso de la Base militar de Manta y los yankis deberán abandonar Ecuador en 2009; Honduras y Nicaragua, que acompañaron la invasión de Irak junto a EEUU, hoy se encuentran distanciados y critican abiertamente a Washington; Bolivia y Venezuela (por diferentes razones) expulsaron a los respectivos embajadores de Estados Unidos. Es decir, existen en nuestro continente unas condiciones excepcionales que nos podrían conducir, por lo menos, a una menor dependencia respecto de Estados Unidos. Y todos estos cambios sin ninguna duda que tienen que condicionar el rumbo de nuestro programa de gobierno.
EL TELON DE FONDO
Pero lo que de ninguna manera debe estar ausente en el análisis, a la hora de elaborar programa, es la crisis mundial. Porque si algo tienen las crisis, es que muestran al desnudo la esencia de un régimen (el capitalista) explotador y depredador y hacen caer los fetichismos que ocultan esa esencia. Hoy vemos, por ejemplo, que la famosa “independencia de los bancos centrales” era una mentira que pretendía esconder la plena subordinación de esas instituciones al capital financiero. Como bien señala Atilio Borón, “No bien estalló la crisis, los bancos centrales de los capitalismos centrales arrojaron por la borda toda esa charlatanería para consumo de la periferia y, obedeciendo las órdenes de los gobiernos, acudieron de inmediato en auxilio del capital”. No se derrumbará el capitalismo con la crisis, pero si se ha derrumbado, desde ya, el paradigma neoliberal de la articulación entre el mercado, el Estado y la sociedad. Ese modelo, en el que el capital gozó de prerrogativas y privilegios sin precedentes, ese se hundirá con la crisis. Y la etapa que se abre dependerá de las políticas que adopten los gobiernos en medio de las contradicciones sociales que se avecinan. Eso es lo que estará tiñendo sin dudas la discusión de nuestro programa. Porque no hay dudas que el capitalismo intentará recuperarse de esta crisis, y la historia nos dice que intentará hacerlo de la peor manera y tratando que los costos los paguemos los países empobrecidos. No hablamos necesariamente de un cataclismo, pero sí decimos que, aunque la humanidad logre salir de esto, le llevará décadas, y a la salida el mapa social, político y económico del mundo no será el mismo. Entonces, ¿podemos estar ajenos a esta realidad a la hora de discutir el programa? ¿Da lo mismo cualquier sistema impositivo? ¿Es lo mismo sacarle a un trabajador una tajada importante de su salario cuando el país está creciendo que hacerlo cuando estamos inmersos en una crisis profunda y prolongada? Para el mundo que se viene, ¿lo central será crear “un clima de negocios”? ¿A quién beneficiarán esos negocios, a los mismos de siempre? ¿Cómo protegeremos a los trabajadores ante la crisis? Si la desregulación financiera es la fuente de la gigantesca burbuja especulativa que nos sumergió en esta crisis, ¿no será hora de proponer formas de regulación para la circulación del capital financiero? ¿Seguiremos coqueteando con nuestros vecinos pero apostando a un “regionalismo abierto”? Y por último, ¿estamos dispuestos a luchar por una salida de la crisis que nos ponga en el camino de construir una alternativa socialista, única capaz de resolver los problemas que genera el capitalismo?, ¿o seguiremos con la ambigüedad de un “realismo posibilista”, ruta segura para la profundización de la crisis y una nueva frustración? Es vital tener estas cosas en cuenta. Tener en cuenta los cambios que se han producido, y lo que estos cambios prácticamente nos están obligando a hacer, en medio de la crisis que ya está instalada. Carlos Gabetta (2) lo dice de esta forma: “…los dirigentes sudamericanos van descubriendo poco a poco que la situación ha cambiado de verdad. Que el discurso político electoral que la realidad económica y social les obligó a adoptar deben aplicarlo realmente, porque la realidad obliga. La situación mundial, la hemorragia en las entrañas del sistema capitalista, va obligando a todos, les guste o no, lo hayan entendido o no, lo hayan aceptado o no, a buscar salidas, porque el propio sistema ya no ofrece las habituales”.

(1) No tenemos derecho a equivocarnos – Contratapa de EL POPULAR del 26/9
(2) Soñar no cuesta nada – Le Monde Diplomatique / octubre 2008

miércoles, 15 de octubre de 2008

EL CONGRESO EN EL QUE YO ESTUVE



El pasado fin de semana hubo dos Congresos del Partido Comunista. En uno de ellos estuvo el diario El País, y parece que allí “…el Partido Comunista rechazó prácticamente por unanimidad la propuesta del MPP de definir la candidatura presidencial en una elección interna”. En el Congreso en el que yo estuve, nunca, en ningún momento, se puso a consideración -ni menos se puso a votación- una propuesta del MPP. Y por una razón muy sencilla: era un Congreso del Partido Comunista del Uruguay y no del MPP. Pero claro, la derecha juega. Y si es mejor para la derecha presentar las resoluciones de un sector del Frente Amplio como si fueran en contra de propuestas de otro sector, así lo harán.
Lo triste, es que ese fue el titular de muchos informativos de radios supuestamente de izquierda, que "el PCU había votado por unanimidad en contra de una propuesta del MPP". Y la razón es clara: allí en donde haya condiciones para llegar a acuerdos programáticos sembremos la semillita de la división. Pero también es claro que en lo que tiene que ver con los comunistas, nunca encontrarán campo fértil para la división, y nos consta que lo mismo pasa con los demás compañeros del FA. Todos hemos aprendido el valor de la unidad.
Al parecer, en el Congreso que estuvo El País también los comunistas arremetimos contra uno de los mejores instrumentos que tiene este país: la Ley 11029 de creación del Instituto Nacional de Colonización, ya que según el diario de la derecha nos habríamos planteado “…una "inevitable" y "efectiva" reforma agraria, anulando la ley de creación del Instituto de Colonización”. Y por si fuera poco, “…entre las propuestas aprobadas por el Partido Comunista, está el "control obrero" en entes y servicios descentralizados, como parte de la reforma del Estado”, según el diario caganchero.
En el Congreso en el que estuve, lo que nos planteamos los comunistas, como complemento inevitable de toda una serie de medidas que tienen que ver con lo productivo (con la creación de un frigorífico multimodal, con las zonas francas, con el sector financiero y muchos etcéteras más), fue la realización de una efectiva Reforma Agraria, partiendo de la base de la aplicación plena de la ley 11.029, una de las mejores leyes con que cuenta nuestro país y en la que participó en su discusión y votación nada menos que Julia Arévalo, una de las más relevantes luchadoras sociales del Uruguay, dirigente sindical, defensora de los derechos de la mujer, edila y diputada, que en 1946 llegó a ser senadora, siendo la primera mujer que en representación de la izquierda accedió a ese lugar. Comunista ella, claro.
Y en el Congreso en el que yo estuve de lo que se habló, y que aprobamos en cuanto al control obrero, fue de la “Cogestión de los entes y servicios descentralizados con participación de los trabajadores organizados en todos los ámbitos donde se realiza la toma de decisiones”.
UN CONGRESO IMPORTANTISIMO
El Congreso en el que estuve, fue calificado como el mejor de los últimos años. Estuvo teñido en todo su transcurso del fin de semana por un objetivo primordial para los comunistas: ganar el gobierno por segunda vez y en primera vuelta. No hubo análisis ni propuesta que no tuviera como norte ese objetivo. En el entendido de que hay que mantener lo conquistado, para afianzarnos, afirmarnos, y desde ahí torcer el rumbo de los cambios. Teniendo claro que los avances de nuestro gobierno no pueden verse poniendo de un lado lo bueno y del otro lo malo, sino que hay que analizarlo en sus contradicciones, como debe hacerse utilizando la dialéctica. Teniendo claro, también, que lo que importa es el rumbo, hacia donde vamos, y la necesidad de que el gobierno del FA se transforme en popular nacional y democrático, y que ello es posible si se resuelve la contradicción principal entre país productivo con justicia social y profundización democrática o más dependencia.
El Congreso en el que estuve fue fantástico en lo que tiene que ver con el nivel de elaboración programática del que es capaz el colectivo partidario. La plataforma programática aprobada no surge del cráneo de tres o cuatro en un laboratorio de ideas, sino que es una plataforma surgida desde abajo, producto de las luchas de los trabajadores, de la experiencia concreta de las organizaciones sociales, del II Congreso del Pueblo, y que se resumen políticamente en una plataforma partidaria a través de los aportes de los comunistas en sus organismos de base y en el propio Congreso. Somos conscientes de que el documento que bajó para su discusión en las instancias previas al Congreso fue criticado por lo breve. Pero fuimos de los que dijimos que el enriquecerlo dependía de nosotros, de los militantes comunistas. Y no nos equivocamos. Los documentos surgidos del Congreso recogen (y se enriquecen con) el pensamiento y la experiencia concreta de miles de comunistas insertos en las organizaciones sindicales y sociales y en los Comités de Base del Frente Amplio. Porque esa es la historia de la izquierda. La izquierda no se construye en los laboratorios, se impregna su programa de los avances y las propuestas del movimiento sindical y social, porque es ahí en donde está la izquierda; también en la intelectualidad, en los trabajadores de la ciudad y el campo, y por tanto en el Congreso del Pueblo.
Y por supuesto que la plataforma surge y se enmarca en un análisis profundo de la crisis capitalista mundial. Teniendo presente que la misma es inherente al funcionamiento del sistema en su conjunto, y que para romper con la lógica del sistema capitalista lo que hay que hacer es tomar medidas anticapitalistas.
CANDIDATURAS
Y el Congreso en el que estuve no eludió ninguno de los temas. Abordó también el tema de las candidaturas del Partido a nivel nacional y en los diferentes Departamentos. Y ya el Partido tiene sus nombres con suficiente antelación como para poder luego realizar las alianzas electorales y los acuerdos programáticos cuando llegue el momento. Y analizó el tema de la campaña electoral, en la que estará todo el Partido inmerso cuando llegue el momento. Y por cierto, abordamos el tema de las candidaturas del Frente Amplio. Y como no podía ser de otra manera, reafirmamos nuestro respeto por los Estatutos y por la estructura orgánica de nuestro Frente Amplio, y nos comprometimos a trabajar para que tanto el programa como los candidatos se definan en el próximo congreso del FA, única instancia estatutaria prevista para definir tales aspectos, buscando los consensos o las grandes mayorías para ellos. Y con respecto a los candidatos a presidente y vicepresidente nos expresamos claramente: a priori no descartamos a ningún compañero, pero daremos nuestro apoyo a aquellos que garanticen el cumplimiento del programa del FA y su carácter antiimperialista, expresado en el fortalecimiento del MERCOSUR y una más justa redistribución de la riqueza; la consolidación del papel del Estado como palanca directa del desarrollo productivo y social, con fuertes políticas de colonización y poblamiento del campo para revertir la extranjerización de la tierra; y la profundización de la democracia ampliando la participación y decisión popular. También a aquellos compañeros que nos garanticen que el relacionamiento entre el gobierno y la fuerza política será el que los frenteamplistas definimos en el congreso Héctor Rodríguez.

miércoles, 1 de octubre de 2008

COSAS DEL PRESENTE


La Diaria del 23 de setiembre informaba: “la Comisión de Programa del Frente Amplio no incluirá la anulación de la Ley de Caducidad en el documento programático que enviará a los comités de base y que luego será debatido en el Congreso”. El matutino decía también que accedió al documento elaborado por el grupo que trabaja en el eje Uruguay Democrático, y daba cuenta de lo que allí se dice: “Paso a paso y en la medida de lo posible, la sociedad uruguaya deberá caminar hacia un estado de verdad, donde cada actor se haga responsable de sus actos y responda ante la sociedad a través de la Justicia. Y esto hace al conjunto de los actores sociales”. Y agrega: “ideológica y moralmente alejados de la búsqueda de venganza, porque la reconstrucción de una sociedad que nos incluya a todos requiere de un debate pacífico sobre la historia reciente. Se ha intentado inculcar en la sociedad que todos sabemos lo que pasó. Por el futuro y por la solidez del proceso de transformación de la sociedad y del Estado, debemos afrontar esta responsabilidad. Sólo así podremos cerrar las heridas aún abiertas y poner a la sociedad de cara a una convivencia tolerante y solidaria”.
Más adelante, el periódico transcribe declaraciones del vicepresidente de la Comisión de Programa e integrante del Partido Socialista (PS), Eleazar De León, quien habría dicho que el tema de la anulación de la ley de caducidad no es un tema programático, sino de decisión política. Y habría agregado: “Si hay compañeros que están muy preocupados con el tema, se podrá poner, pero eso implicaría una transacción política”. Y más adelante: “Y en cuanto a la recolección de firmas, por ejemplo, no voy a ser tan injusto de decir que no cumplieron con el programa, pero se ve que consideraron que eso no era programático”.
En La Diaria del viernes 26, hay una entrevista e Fernández Huidobro, en la que afirma que: “Si me dicen que estoy obligado a firmar y luego a votar, renuncio a todo. No voy a ser candidato a nada. No soy de los que discrepan por cuestiones de principios y después se hacen los ranas. Quedo en minoría en muchos temas, pero esto es otra cosa. En temas trascendentes como este, cuando te obligan violentando tu conciencia no te queda más remedio que irte y no prestar tu cuerpo”.
En primer lugar, y con el mayor de los respetos por los compañeros que estuvieron redactando los documentos a que hace referencia La Diaria, lo que allí se dice es la mejor y la más fantástica manera de no decir absolutamente nada. ¿Qué quiere decir “ir paso a paso hacia un estado de verdad”? ¿Es así que se debería aplicar la justicia en nuestro país? ¿Hizo mal la Justicia en investigar los crímenes de la dictadura y meter presos a Bordaberry, el Goyo y tantos otros,…o tal vez debió ir paso a paso hacia un “estado de verdad”? ¿Qué significa que “cada actor se haga responsable de sus actos y responda ante la sociedad a través de la Justicia? ¿Creen los compañeros que redactaron eso que los responsables del asesinato de la hija de Gelman, o de Nibia o de tantos otros, se harán responsables y concurrirán mansamente ante la policía y dirán: “arrésteme sargento”, como en el tango? ¿Creen realmente los compañeros que todo se reduce a “un debate pacífico sobre la historia reciente”? ¿Qué por esa simple vía se cerrarán las heridas y pondremos “a la sociedad de cara a una convivencia tolerante y solidaria”? ¿No será que para lograr cerrar las heridas y construir esa sociedad tolerante y solidaria necesitamos VERDAD Y JUSTICIA, y por consiguiente anular esa ley infame?
DECISIÓN POLÍTICA O PROGRAMÁTICA
Confieso que no entiendo la distinción que hace el compañero Eleazar De León entre temas “programáticos” y temas de “decisión política”. Pero yo tenía entendido que todos los temas que figuran en el programa son temas políticos. Y entendía además que la “decisión política” de llevarlos adelante y por lo tanto incluirlos en el programa se toma en el Congreso del FA. Y confieso por otra parte que lo que escucho por primera vez de parte de un compañero del FA, es que temas como los de VERDAD y JUSTICIA pueden ser elementos de “transacción política”. Lo grave además, es que ni siquiera se trataría de una transacción política con el enemigo o con el adversario, sino una transacción interna de la fuerza política, una especie de canje de figuritas. Y respecto a que quienes salimos a recoger firmas para anular la ley de impunidad estaríamos incumpliendo con el programa (Eleazar dice que no va a ser tan injusto en afirmarlo, pero lo da a entender) ya lo he expresado otras veces (*): 1) no hay siquiera una sola mención en todo el programa de gobierno emanado del IV Congreso Extraordinario “Héctor Rodríguez” que permita extraer la conclusión de que no vamos a anular la ley de impunidad; 2) muy por el contrario, hay muchas referencias concretas en el Programa en lo que tiene que ver con los derechos humanos y con las relaciones entre el derecho interno y el internacional, que están obligando a los legisladores frenteamplistas a anular la ley de impunidad.
Respecto de las afirmaciones de Fernández Huidobro, estamos en las antípodas. Para nosotros lo que es una cuestión de principios es terminar con la impunidad. Pero queremos que el compañero lo tenga claro: 1) Nadie lo va a obligar a firmar. Si el compañero no quiere que el pueblo decida sobre una cuestión tan importante para la vida de todos los uruguayos no hay problema, es una cuestión que tendrá que decidir solo con su conciencia. 2) Pero eso sí: si el Congreso del Frente Amplio decide incluir la anulación de la ley de impunidad en el Programa (cosa que creemos que se hará, ya que habrá una avalancha de reclamos en ese sentido desde los comités), y el compañero Huidobro sale electo por su sector político y pasa a integrar el Parlamento, entonces tendrá que acatar lo resuelto por el Congreso y levantar su mano para votarlo. Eso es lo que todos los frenteamplistas pretendemos que hagan quienes asumen sus cargos: respetar las decisiones políticas adoptadas entre todos e incluidas en el Programa que sometemos a consideración de la población.
Y bien, La Diaria titula el primero de los artículos como “COSAS DEL PASADO”. Creo que no es un título acertado. En el pasado, toda la izquierda, sin excepciones luchaba por la vigencia de los derechos humanos en toda su plenitud; y en este caso concreto, el de la ley de impunidad, luchaba por su eliminación. Lo de ahora son cosas del presente.

(*)http://contratapapopular.blogspot.com/2008/06/anulacion-de-la-ley-de-impunidad-el.html

NI VÍCTIMA NI INGENUO (publicado esta semana en VOCES)

La aseveración de Sendic: “si es de izquierda no es corrupto, y si es corrupto no es de izquierda” , es falsa (como tanta cos...